Sobre la semana 25 ya desarrollo cuatro de los cinco sentidos: el oído, el olfato, el tacto y el gusto y ya estoy muy formado. Los órganos vitales han madurado mucho, excepto los pulmones que no estarán perfectamente listos para funcionar correctamente hasta el siguiente mes.
Se desarrolla el paladar y las uñas empiezan a crecer iniciándose también la acumulación de grasa que progresivamente proporcionará al neonato un aspecto de bebé gordinflón. En este mes el útero ya tiene el tamaño de una sandía.
Cambios en mamá
En cuanto a mamá, ya lleva unos cinco kilos de peso ganados. El ginecólogo le ha recomendado que no debe comer por dos sino que debe comer bien porque engordarse mucho durante el embarazo no es aconsejable ni para ella ni para mí, por lo que sigue una alimentación equilibrada: pescado, productos lácteos, carne, frutas, verduras... aunque hay que confesar que de vez en cuando se da algún que otro caprichito.
De tiendas
Durante este mes han empezado a mirar tiendas para preparar toda la canastilla. Te hago memoria de las cosas que hay que tener listas para cuando yo nazca:
- Tendrá que comprar una bañera para mí y con la bañera:
- Un termómetro de baño, para controlar la temperatura del agua.
- Una capa de baño para taparme cuando salga de la bañera.
- Dos toallas.
- Necesitaré una cuna y con ella:
- Cuatro sábanas bajeras.
- Cuatro sábanas encimeras.
- Una manta de cuna.
- Una colcha o edredón.
- Un protector de cuna, de esos para que no me dé golpes con los barrotes.
- Cuatro empapadores, para no ensuciar el colchón si me hago pipí.
- Un colchón firme.
Sigue el embarazo mes a mes