(página 2/3) ... viene de
En estas clases se les enseña a confiar en sus posibilidades, a no sentirse inferiores ni caer en las continuas comparaciones frente a otras modelos e incluso, se ofrecen consejos y pautas dietéticas para evitar los desarreglos alimentarios y problemas tan graves como la anorexia.
Anorexia y moda
Recientemente, una de las modelos españolas más conocida e internacional, Nieves Álvarez, confesó públicamente que había padecido anorexia con motivo de las presiones que sufría en su trabajo y la depresión que le causó el hecho de ser rechazada para un desfile por un importante diseñador porque sus medidas corporales no eran las que estaban en alza. Con esta declaración, la modelo quería que su ejemplo sirviera a otras muchas modelos que se encontraban en su situación y evitar que otras personas cayeran en esta enfermedad.
Otro ejemplo es el de Claudia Schiffer. Una de las principales razones del éxito de Claudia Schiffer fueron sus espectaculares medidas, que no tenían nada que ver con las de las delgadas y estilizadas modelos que desfilaban por las pasarelas internacionales en ese momento. Eran los primeros años ochenta y primaba la mujer turgente, la "era del wonderbra".
Frente a ellas, Claudia medía 95 centímetros de pecho, 62 de cintura y 92 de caderas (lo cual suponía romper el tópico de la talla ideal del 90-60-90) y pesaba 58 kilos. Estas medidas y peso se convirtieron en su mejor aliado para triunfar en el mundo de la moda, se convirtieron en su sello personal y permitían su diferenciación con respecto al resto de modelos.
Claudia Schiffer era la modelo más sugerente y admirada por todos, ya que representaba a la mujer de verdad, sensual y con curvas, muy lejos de los seres andróginos y rectilíneos hacia los que estaban evolucionando los diseñadores. El problema surgió cuando, a partir de 1997, la industria de la moda consolidó este nuevo modelo de belleza basado en mujeres de una delgadez extrema e insana, asexuadas y carentes de busto y de toda curva, que se ha convertido, según los especialistas, en uno de los máximos responsables del preocupante aumento de los casos de anorexia entre la juventud.
Con este cambio, Claudia Schiffer dejó de ser la estrella de los desfiles y de las portadas de las revistas de moda. Para poder recuperar su supremacía y no quedar fuera de esta caprichosa industria tuvo que adaptarse a esta nueva y peligrosa moda. Así, apareció una nueva Claudia Schiffer que defraudó a todos en sus desfiles y fotografías debido a que las dietas de adelgazamiento habían acabado con esas medidas que la caracterizaban.
La extremada delgadez de sus brazos y piernas hizo que corrieran rumores sobre una posible anorexia que afectaba a la modelo y numerosos medios de comunicación la acusaron de haberse "vendido" a esta preocupante tendencia. Respecto a este tema, Carmina Durán afirma: "Ojalá estuviera claro quién tiene la culpa de la extensión de la anorexia para que pudiéramos actuar. No creo que la responsabilidad recaiga únicamente en el mundo de la moda, existen muchos otros factores. La anorexia existe desde siempre, incluso antes de que apareciese la industria de moda. No creo que el mundo de la moda y la publicidad sea el único que marca las pautas estéticas, sino la misma sociedad".
Sea como sea, lo cierto es que el número de afectados por esta enfermedad se ha multiplicado desde que la publicidad y la moda comenzaron a presentar como ideal de belleza unos cuerpos andróginos, sin curvas y excesivamente delgados. La industria de la imagen sigue teniendo como asignatura pendiente el hecho de reflejar la sociedad tal y como es y mostrar toda su diversidad de tamaños y tallas, en vez de intentar crear un modelo uniforme y utópico.
Las modelos del futuro
Mayte de la Iglesia es una estudiante valenciana de diecinueve años que sueña con triunfar en las pasarelas. Como muchas otras chicas de su edad, se siente atraída por el mundo de la moda y acaba de comenzar su asalto en esta industria. "Estoy estudiando diseño de modas y siempre me ha gustado el teatro. Mis amigos fueron los primeros en sugerirme y animarme para que intentara trabajar como modelo y, hace tan solo dos meses, decidí presentarme en una agencia. Para mis padres supuso una gran sorpresa, pero no dudaron en apoyarme." - comenta Mayte.