mujeractual : ocio : ARTE


El milagro de la luz en la ruta a Santiago

San Juan de Ortega es una pequeña villa situada a unos veinticinco kilómetros de la capital burgalesa. Esta pequeña aldea fue erigida en honor al santo, que, junto a Santo Domingo de la Calzada, fueron los grandes arquitectos del Camino de Santiago. Situado a una altitud media de mil metros sobre el nivel del mar, San Juan de Ortega conserva en la actualidad su espíritu medieval, fundamentalmente por su situación alejada de las grandes vías de comunicación.

M. SÁNCHEZ / UNO CONTENIDOS
Esta localidad forma parte de la red de refugios que se dispersan por el Camino de Santiago. Inserto en la ruta Jacobea, San Juan de Ortega forma parte de la undécima o duodécima etapa, si se realiza a pie, o entre la tercera y la quinta si se elige la bicicleta como medio de transporte, según se fragmente el recorrido en tramos más o menos largos.

En concreto, esta localidad burgalesa se encuentra situada a quinientos quince kilómetros del final de este histórico itinerario de origen religioso. San Juan de Ortega está configurada como el final de las etapas que unen La Rioja y Burgos por el camino francés.

La razón básica por la que esta villa burgalesa es paso, casi inevitable, para los peregrinos reside en que existe en la población una iglesia erigida por el propio santo, discípulo de Santo Domingo de la Calzada, construida hacia el año 1152. Creada como Monasterio de los Jerónimos, la construcción posee la capilla de San Nicolás y el antiguo hospital, en el que se puede observar un patio del siglo XVI. Esta construcción es la que actualmente da cobijo a los caminantes y peregrinos.

Como en la mayoría de los lugares de interés del Camino de Santiago, dos estilos arquitectónicos se despliegan en toda su amplitud por los templos religiosos, refugios y hospicios, el románico y el gótico. En este sentido San Juan de Ortega no es una excepción, sino al contrario, un lugar con encanto propio y alguna que otra peculiaridad arquitectónica.

En concreto, los templos que se encuentran en esta etapa del recorrido jacobeo pertenecen a una corriente denominada "escuela de la Sierra". Las características de los monumentos que se construyeron bajo esta influencia son la equilibrada proporción arquitectónica, sus galerías porticadas y una torre de planta cuadrada. Estas características generales se cumplen, aunque con algunas excepciones, en el monasterio de San Juan de Ortega.

El milagro de la luz
Obra de la mitad del siglo XII, la cabecera de la iglesia está compuesta por tres ábsides de planta semicircular. El central tiene un ingenioso juego de columnas que apoyan los arcos. En el interior, la escultura monumental se reparte en los setenta y seis capiteles, de los cuales media docena están historiados. Así, merece una especial atención el triple capitel que reproduce el ciclo de la Natividad completo. Hay dos días en el año en los que se produce, sobre este capitel, un espectáculo singular e inédito.

Los días de equinoccio de primavera y otoño, el día 21 de marzo y el 21 de septiembre, a la hora de la puesta de sol, las 17:07 (hora solar), un rayo de sol penetra por una de las ventanas del Monasterio e ilumina, justamente, las imágenes del capitel románico que representa la Anunciación. El hecho, de por sí, es fascinante, pero, si se le dedica una mirada más atenta a la configuración de las imágenes, se podrá descubrir que la Virgen y el ángel no se miran mutuamente, sino que ambos dirigen su mirada hacia la luz, componiendo así una imagen llena de contenido religioso y de especial simbolismo.

Este singular modo de dotar a las imágenes de un aura mística a través de su colocación dentro de la construcción y del juego con las luces, muestra a unos arquitectos como expertos conocedores de la astronomía, una de las experiencias necesarias, sin duda, para los caminantes de la ruta hacia la ciudad gallega.

Por otra parte, el sepulcro de San Juan de Ortega, conservado en la cripta, es una joya. Está completamente decorado con figuras y escenas, con elegantes relieves, de original factura y cuidada labranza.

El santuario está emplazado en los Montes de Oca, que, en aquellos siglos del medioevo tardío, era un lugar propicio para el asalto de los bandidos que acechaban el camino, motivo por el cual, San Juan de Ortega se convirtió en lugar de parada inevitable para los peregrinos.

Aunque esta localidad no ofrezca una variedad de puntos de interés turístico, la contemplación del fenómeno antes descrito es, sin duda, un motivo, más que suficiente, para acudir a esta villa de la provincia de Burgos o a programar el peregrinar hacia Santiago haciendo estación en este punto. El albergue, que funciona en la actualidad, permite al viajero cobijarse y pasar la noche, y sentir en el propio cuerpo, de alguna forma, el modo de vida de los monjes medievales, transportándose a un mundo hoy lejano.
 

MUJERACTUAL
 Recomendamos

ENVIAR A UNA AMIGA
SUSCRÍBETE GRATIS
ESPECIALISTAS
TRUCOS Y CONSEJOS
LEER OPINIONES


 Imágenes

Imagen

 Tu opinión
Nombre:

E-mail:

Título del mensaje:

Texto del mensaje:

 
 

 
 Tiendas y ofertas


© MUJERACTUAL.COM Copyright Área Internet S.L.U. Redacción   |  Publicidad