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Cómo afecta un huracán
El ciclón tropical constituye uno de los fenómenos más destructivos de los desastres naturales. Los factores meteorológicos más importantes que producen daño son varios. El primero de ellos es debido a la fuerza de los vientos del huracán, que proyecta o derriba objetos, imprime movimiento a las aguas de los océanos y ejerce fuertes presiones sobre algunas superficies.
Por otra parte, la marea de tormenta es una elevación temporal del nivel del mar cerca de la costa, que se forma por el paso del área central del huracán, la cual es debida a los fuertes vientos que soplan hacia la tierra y a la diferencia de presión atmosférica entre el ojo del huracán y los alrededores. Esta marea puede alcanzar una altura mayor de 6 metros. Asimismo, una pendiente suave del fondo marino puede propiciar la acumulación de agua por el viento y por tanto una marea de tempestad más alta. Además, las precipitaciones intensas que acompañan a un ciclón tropical pueden provocar inundaciones.
Los nombres de las tormentas
Durante cientos de años los huracanes del área del Caribe recibieron el nombre del santo del día en que ese fenómeno atmosférico azotaba. Por ejemplo, el huracán San Ciprián, Santa Clara y uno de los más devastadores, San Ciriaco. Sin embargo, a partir de 1953 en Estados Unidos, se dispuso que se comenzarían a utilizar nombres femeninos, preferiblemente cortos y fáciles de recordar.
En algunos países como Puerto Rico hubo un poco de resistencia a esta práctica, por lo que, a nivel local, se seguían bautizando a estos fenómenos atmosféricos con nombres de santos. Años después, se decidió dejar a un lado la práctica de utilizar los nombres religiosos o de mujeres y se comenzaron a usar nombres comunes de ambos géneros. Así, en 1979 comenzó el sistema de listas de nombres rotativos y se eliminaban los de los huracanes más devastadores por un período de 10 años. Este ha sido el sistema que se ha estado utilizando desde entonces, aunque con algunas variaciones.
En la actualidad, los nombres de los fenómenos que hayan causado mucha devastación y pérdida de vidas no tienen una segunda oportunidad, porque los expertos en asuntos del tiempo en las Naciones Unidas, que son quienes les dan los nombres, decidieron no volver a usarlos. Pero, aunque para algunas personas la selección de los nombres de los ciclones no tenga mucha importancia, la realidad es que para los meteorólogos esto es algo muy importante, pues a ellos siempre les ha preocupado la identificación de estos fenómenos, específicamente cuando se forman varios al mismo tiempo.
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Las fuerzas invisibles del viento: riesgos y precauciones