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El sistema respiratorio

La respiración es una de las actividades esenciales que realizan todos los seres vivos. Gracias a ella captan de diversos modos, ya sea del aire o agua, el oxígeno necesario que debe ser distribuido a todas las células del respectivo organismo, llámese hombre, animal o planta. El propósito principal de la respiración es aportar oxígeno a las células del cuerpo y eliminar el bióxido de carbono que se produce por las actividades celulares.

MERCEDES MARCO / UNO CONTENIDOS
Sistema respiratorio
La respiración es un proceso involuntario y automático, en que se extrae el oxígeno del aire inspirado y se expulsan los gases de desecho con el aire espirado.
La respiración es un proceso involuntario y automático, en que se extrae el oxígeno del aire inspirado y se expulsan los gases de desecho con el aire espirado. El aire se inhala por la nariz, donde se calienta y humedece. Luego, pasa a la faringe, sigue por la laringe y penetra en la traquea.

A la mitad de la altura del pecho, la traquea se divide en dos bronquios que se separan de nuevo, una y otra vez, en bronquios secundarios, terciarios y, finalmente, en unos 250.000 bronquiolos.

Al final, los bronquiolos se agrupan en racimos de alvéolos, pequeños sacos de aire, donde se realiza el intercambio de gases con la sangre.

Los pulmones contienen aproximadamente 300 millones de alvéolos, que desplegados ocuparían una superficie de 70 m2, unas 40 veces la extensión de la piel.

La respiración cumple con dos fases sucesivas, efectuadas gracias a la acción muscular del diafragma y de los músculos intercostales, controlados todos por el centro respiratorio del bulbo raquídeo. En la inspiración, el diafragma se contrae y los músculos intercostales se elevan y ensanchan las costillas. La caja torácica gana volumen y penetra aire del exterior para llenar este espacio. Durante la espiración, el diafragma se relaja y las costillas descienden y se desplazan hacia el interior. La caja torácica disminuye su capacidad y los pulmones dejan escapar el aire hacia el exterior.

Relación con los sistemas nervioso y circulatorio
La respiración, que usualmente es automática y regulada en la médula oblonga del cerebro, ocurre de 10 a 15 veces por minuto. La inhalación ocurre cuando se envía un mensaje del centro respiratorio del cerebro al diafragma y a ciertos músculos de las costillas. Estos se contraen tirando de las superficies inferiores de los pulmones hacia abajo para que éstos puedan llenarse de aire.

Los receptores de estiramientos de los pulmones mandan señales de vuelta hacia el cerebro, lo cual causa que los músculos del diafragma y las costillas se relajen. Eso a su vez causa que el diafragma se mueva hacia arriba para que el aire pueda ser exhalado.

La sangre es responsable de transportar tanto alimentos como oxígeno a las células. Las células usan el oxígeno para convertir carbohidratos y grasas en energía. El resultado de este proceso es el dióxido de carbono el cual es exhalado por el cuerpo.

Ocurre de esta manera: el lado derecho del corazón bombea sangre con una alta concentración de dióxido de carbono hacia los pulmones. Ahí el dióxido de carbono es reemplazado por oxígeno, lo que hace que la sangre cambie de un color rojo oscuro a un color rojo claro. Esto indica que la hemoglobina ha recibido el oxígeno. La sangre enriquecida con oxígeno se bombea a través del lado izquierdo del corazón y luego es puesta en circulación a lo largo del cuerpo. Después el dióxido de carbono es exhalado.

El sistema respiratorio es sensible a la cantidad de dióxido de carbono que contiene la sangre. Si esta cantidad aumenta, la respuesta de respiración aumentará para que haya más oxígeno disponible para el metabolismo de energía.