El tiroides fabrica dos hormonas que son los únicos componentes de la fisiología de los vertebrados que contienen yodo. |
Los lóbulos del tiroides miden aproximadamente 55 mm de diámetro longitudinal y unos 15 mm de grosor. El tiroides tiene una cierta relación con la talla. De hecho, en personas altas puede llegar a alcanzar los 60 mm de diámetro longitudinal. Incluidas en el tiroides, en concreto en su cara posterior, están unas pequeñas glándulas que participan en el metabolismo del calcio y que son las paratiroides.
El tiroides fabrica dos hormonas, la Tiroxina o T4 y la Triyodotironina o T3. Son los únicos componentes de la fisiología de los vertebrados que contienen yodo. Si no hay yodo suficiente en la dieta no hay posibilidad de fabricar hormonas tiroideas en cuantía suficiente y esto puede ocasionar problemas que van desde una pequeña hiperplasia o Bocio, ambos no muy importantes, a una situación de severo retardo del crecimiento y déficit mental, que se conoce como Cretinismo Endémico y que suele aparecer en zonas muy aisladas y de alimentación pobre y monótona deficitaria en yodo.
Este compuesto, una vez que es atrapado por el tiroides, se incorpora rápidamente a un aminoácido por un proceso de oxidación. En el organismo existen unas proteínas sencillas, aminoácidos esenciales, que son la base que utiliza para, a partir de ellos, construir otros elementos. No suponen problema, los fabrica el mismo organismo si tiene una base mínima de proteínas en la alimentación. El aminoácido que es la base para la fabricación de las hormonas tiroideas es la tirosina.
La unión del yodo a la tirosina requiere la presencia de un factor que se denomina Tiroperoxidasa (TPO). Sin la presencia de la TPO el yodo inorgánico no puede convertirse en yodo organificado y es, por tanto, inútil. El acoplamiento de una o dos moléculas de yodo a la Tirosina produce la Monoiodotirosina (T1) o Diiodotirosina (T2). La unión de dos moléculas de T2, dará origen a la Tiroxina (T4) con cuatro átomos de yodo, y el de una molécula de T1 y otra de T2, formará la T3 o Triyodotironina. Todos estos elementos se combinan y se conjugan en un producto más complejo que es la Tiroglobulina. (TGB). La Tiroglobulina es el auténtico almacén de hormonas tiroides en el tiroides y, a partir de ella, por hidrólisis, se formarán la T4 y la T3, que pasan a la sangre, como hormonas tiroideas.
Las hormonas tiroideas tienen un amplio efecto sobre el desarrollo y el metabolismo. De hecho, no hay que olvidar que:
- son necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo; que tienen acción calorígena y termorreguladora
- que aumentan el consumo de oxígeno
- estimulan la síntesis y degradación de las proteínas
- regulan las mucoproteinas y el agua extracelular
- actúan en la síntesis y degradación de las grasas
- intervienen en la síntesis el glucógeno y en la utilización de la glucosa (azúcar)
- son necesarias para la formación de la vitamina A
- estimulan el crecimiento y la diferenciación
- son imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso, central y periférico
- participan en los procesos de la contracción muscular y motilidad intestinal
- intervienen en el desarrollo y erupción dental
En resumen, las hormonas tiroideas intervienen prácticamente en la totalidad de las funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital.