Durante siglos el hombre había aceptado las teorías eclesiásticas sobre el origen de la Tierra y de la vida que habita en ella, basadas en la creación divina. Darwin ofreció un nuevo horizonte a las ciencias naturales al proclamar que las especies experimentaban cambios evolutivos condicionados por las necesidades de adaptación al medio natural, negando la inmutabilidad proclamada por la Iglesia.
Por este motivo, la teoría de Darwin fue rechazada inmediatamente por las autoridades eclesiásticas y por las capas sociales más conservadoras. Sin embargo, reforzó las propuestas de los autores partidarios de filosofías cercanas al materialismo naturista.
El mayor impacto de la teoría evolucionista fue sobre la Paleontología, que había sido la disciplina más polémica en este debate. No obstante, la teoría de Darwin llevaba implícita una objeción, que él mismo recogía en su obra: la ausencia en el registro fósil de una serie gradual de formas ancestrales de transición entre una especie y otra.
Por este motivo, y por los tiempos que corrían cuando la obra apareció, la aceptación de la teoría evolucionista tanto por parte de la comunidad científica como de las capas sociales más conservadoras fue muy compleja. Incluso en la actualidad, esta teoría es rechazada absolutamente por los grupos fundamentalistas.
Liberalismo
La teoría sobre la evolución de las especies llegó a España en un tiempo propicio, ya que el ambiente político era más liberal y la legislación de la época prohibía la censura oficial. Fue durante el llamado Sexenio Revolucionario (1868-1874) cuando tuvo lugar la recepción y difusión del darwinismo.
En estos años donde reinaba la libertad de pensamiento proliferaron los trabajos relacionados con la explicación darwinista de la evolución de las especies. Sin embargo, antes de esta época, concretamente en 1860, encontramos la primera referencia al darwinismo en la traducción de un artículo del geólogo Lyell sobre la antigüedad del hombre. Dicho artículo apareció publicado en la Revista de los Progresos de las Ciencias, donde se hacía referencia a la inminente publicación de la obra del naturalista inglés.