Quienes afirman haber estado frente a ellos dicen que pueden presentarse como un pensamiento que asalta a nuestra mente, como una sensación o como voces sin cuerpo. También como visiones, sueños o adoptando la forma de animales, o de luces en el agua, y también personas que jamás volveremos a encontrar. Ver un ángel supone llenarse de alegría y felicidad, dada su función principal como es el transmitir un mensaje de no temer, de ayuda o de esperanza.
Del griego "angelos", la palabra toma su significado directo: mensajero. Así, todos los ángeles son emisarios de la divinidad. En las antiguas religiones orientales existía el mensajero de los dioses, el agente de la voluntad divina y de su ejecución en la tierra. En el panteón Grecorromano, Mercurio era el mensajero de Júpiter, portando en sus botas unas alas que le ayudaban en sus largos recorridos.
Fue a partir de toda la literatura profética a partir de la cual se empezaron a forjar las apariencias de los ángeles. Entre todos los escritos de la antigüedad, sin duda, los que más han influido a la hora de representar estas apariciones, o seres divinos han sido los libros del Antiguo Testamento entre los que destaca el de Isaías (Isaías 6: 1-2) "Vi al Señor sentado sobre un trono... Y vi serafines en pie junto a él cada uno con seis alas: con dos se cubrían el rostro, con dos se cubrían el cuerpo, con dos alas se cernían".
Las alas son los símbolos de la misión divina de los ángeles. Por otro lado, y según el Antiguo Testamento y la literatura profética, los ángeles tenían varias categorías, como querubines, majestades, poderes y potestades. No sería sin embargo hasta el siglo V cuando se codificaron sus diversos rangos en una obra que la Edad Media atribuyó a Dioniso el Areopagita, convertido por San Pablo. En esta obra titulada "De Hierarchia Celesti" se divide a los ángeles en nueve categorías o coros que se agrupaban en las siguientes jerarquías:
- Serafines, querubines y tronos
Rodeaban a Dios en perpetua adoración, siendo los tronos los encargados de mantenerle.
- Dominaciones, virtudes y potestades
Gobernaban las estrellas y los elementos.
- Principados, arcángeles y ángeles
Los primeros eran los que protegían la Tierra y los arcángeles y los ángeles eran los mensajeros divinos. Los ángeles son los que complementan el conjunto jerárquico; ellos constituyen el grado inferior pues son los que están más cerca de los hombres, son los que se nos manifiestan, son los que están cerca del mundo. Se representan también como simples soldados, vistiendo ligeras túnicas y pueden llevar, velas o palmas de triunfo.
Los nuevos coros, que surgieron posteriormente, pertenecen casi en exclusiva a la iconografía oriental, y sus representaciones fueron más comunes dentro del arte Bizantino, aunque muchas de ellas permanecieron en la Edad Media y en el Renacimiento.
Los ángeles fueron sometidos a una prueba moral, éstos ángeles se encontraban primero en estado de peregrinación por el cuál debían merecer, con la ayuda de la gracia y mediante su libre cooperación a ella, la visión beatífica de Dios en un estado definitivo. Los ángeles buenos, que salieron airosos de la prueba, recibieron como recompensa la felicidad eterna del cielo. (Mt. 10, 18; Tob. 12, 15; Apoc. 5, 11 y 7, 11)