Pokémon es uno de los videojuegos más vendidos de la historia. |
Al videojuego (del que se han vendido más de 21 millones de copias, siendo el más vendido de la historia) le siguieron un juego de cartas intercambiables, cromos, series de televisión, película, banda sonora, peluches, juguetes, camisetas, ropa de cama, una colonia que la revista Time ha descrito como "pestilente" y así hasta un total de 1.250 licencias para comercializar productos Pokémon.
El origen de Pokémon es un juego de estrategia y de rol en el que el jugador asume la identidad de un entrenador de Pokémon que quiere convertirse en el mejor del mundo y que, para lograrlo, tiene que encontrar varios de estos monstruos de bolsillo, cuidarlos y enseñarles las mejores formas de ataque para luchar y vencer a otros ocho entrenadores, e intentar así conseguir todas y cada una de las 150 especies conocidas. Estas 150 especies, cada una con su nombre impronunciable (Bullbasaur, Pidgey, Gyarados, Kabutops, Poliwhirl, Meowth,...) se dividen en 15 grupos distintos: acuáticos, de tierra, normales, eléctricos, psicológicos... Y cada una de estas especies tiene unos poderes diferentes; además, dentro de cada clase, las especies pueden aprender determinados tipos de ataque.
Pero para comprender la complejidad del juego, lo mejor es un buen ejemplo: La especie Bullbasaur pertenece a dos clases de Pokémon: Planta y Veneno; sus ataques son efectivos contra los Pokémon Tierra, Roca y Agua, pero se ven afectados por los Bicho, Volador, Fuego, Hielo y Veneno, y pueden aprender técnicas como cortar. Además este especie evoluciona en otras como Ivysaur, que a su vez se transforma en Venasaur. Si se multiplica todo esto por 150 llegamos a la única conclusión posible: es un lío tremendo.
Entre los 150 personajes los hay que tiran más hacia peluche y otros hacia el robot luchador; consecuencia: éxito asegurado entre los dos sexos. El aspecto de los dibujos garantiza el público infantil, pero también se trata de un juego de estrategia apto para enganchar a adolescentes y, en algunos casos, a gente adulta, como aquel conductor de Estados Unidos que se estrelló con su coche por intentar conducir y jugar a los Pokémon al mismo tiempo. Pokémon se ha convertido en un fenómeno de masas capaz de conmocionar Japón, Estados Unidos y media Europa, hasta el punto de que en el buscador Yahoo de Internet es la tercera palabra más buscada, después de MP3 y sexo, pero por delante, y a gran distancia, de otras, como Pamela Anderson.
Los pedagogos consideran urgente reaccionar ante modas consumistas como ésta y coinciden en la necesidad de potenciar juegos y actividades alternativas capaces de atraer también a los jóvenes. Pese a que muchos profesores ignoran aún quien es Pikachu (el protagonista de la serie de televisión y favorito de los niños), lo que no pueden obviar es que sus alumnos de 5 a 12 años, no paran de intercambiarse cromos, de pasarse videojuegos o de recitar de carrerilla unos nombres rarísimos pese a que la pedagogía al uso dice que la memorización es cosa del pasado. Pero pedagogos y psicólogos reconocen que no se puede hacer recaer en la escuela toda la responsabilidad y consideran que es recomendable que los niños vean la televisión junto a un adulto que les explique que es una ficción.
Sus defensores dicen que los Pokémon evolucionan, ganan experiencia compitiendo y, aunque pelean, no muere nadie y que su éxito se basa en una estética juvenil, en el colorido y en la argucia de tener que buscar 150 componentes. Sin embargo hay quien opina que en este videojuego, como en tantos otros, la vida es lucha, competencia, salvar obstáculos para avanzar y que el fin justifica los medios.
¡Ah!, y para terminar ¿qué significa Pokémon?. Es abreviatura de Pocket Monsters (monstruos de bolsillo).