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RAQUEL BASCUÑANA / UNO CONTENIDOS Los cibercafés son unos lugares tradicionales, unas cafeterías, donde se puede consultar Internet. Así el uso de Internet se generaliza a un espacio público. Aquí se entremezcla el sabor a café amargo con la última noticia de los valores de la bolsa de Wall Street, el sabor a Papaya fresca de un zumo natural con la recién estrenada película de un famoso actor de Hollywood o la espuma de una cerveza con el reportaje de más rabiosa actualidad. Todo vale, todo se entremezcla, todo se vive al milisegundo. Los olores y los sabores se palpan, se huelen, se saborean, pero al otro lado de la pantalla el cristal frío no nos deja sentir los millones de sensaciones, personas e información que Internet nos tiene preparado. Entramos en uno de esos sitios de atmósfera cargada y ambiente interesante. Hoy no hay mucha gente y es el "momento idóneo para buscar algunas cosillas en Internet". De paso que espera a uno de sus mejores amigos Pablo mira las últimas noticias en un conocidísimo portal de Internet, antes, eso sí, ha pedido una coca-cola para amenizar la búsqueda. El navegante se siente a gusto pero el local empieza a llenarse, como el metro a las horas punta. "Nada de buscar por buscar, voy a ver la última lista de éxitos". Pero su amigo empieza a tardar más de la cuenta y el muchacho se aburre. Su objetivo inicial se ha transformado y ahora anda dando vueltas sin rumbo por numerosos buscadores de Internet sin tener realmente muy clara la magnitud de su búsqueda. Primero son las rutas turísticas que se pueden realizar en la Comunidad Valenciana, ya que su pandilla piensa irse de camping próximamente, más tarde el último número premiado de la ONCE advierte "es que en casa no hay teletexto" y, por último, se conecta a uno de esos chats donde se conoce, o se habla momentáneamente, con alguien de tu comunidad o de otros lugares. En este caso Pablo ha escogido el del País Vasco, que se encuentra lejos de la ciudad las razones "para mantener la distancia porque una cosa es hablar con alguien y otra quedar, porque te puedes llevar más de una sorpresa, de ese modo como no se pude quedar, la comunicación sólo se limita a Internet". El amigo de Pablo sigue sin llegar y, por el momento, todas las mesas del cibercafé están ocupadas y sólo queda un ordenador libre. Son las ocho de la tarde y es entonces cuando el amigo de Pablo aparece. Se saludan y Pablo le dice que esta a punto de conectarse con el chat, su nombre clave va a ser "Tibi". El amigo de Pablo está un poco cansado de la jornada laboral pero se entretiene mirando la decoración del local. Dos murales con fotografías de grandes circuitos de cables, una pantalla de televisión que reproduce vídeos musicales y grandes luces de neón que se iluminan constantemente en la barra. Tenía muchas cosas que contarle a Pablo, pero ya que no pude porque esta chateando pide otra coca-cola y afirma "si no puedes con el enemigo únete a él". También va a intentar su inmersión en el chat del País Vasco, esta vez con su nombre de pila para que si se encuentra con Pablo le reconozca. La tarde se alarga hasta bien entrada la noche y los dos amigos están en el punto álgido de la conversación, no pueden parar y hasta que cierra el cibercafé están conectados a Internet ellos son los únicos que quedan y ya es la una de la noche, en su mesa junto al ordenador se agolpan ya varias coca-colas, los restos de un bocadillo y un café a medias. Lo que en un principio iba a ser una búsqueda rápida de una información concreta ha devenido en una navegación incontrolada por Internet de seis horas y media. Y Pablo y su amigo no han hablado en absoluto de sus asuntos "no importa ahora hasta casa podemos ir hablando". Estudios teóricos
El estudio ha sido realizado por Alejandro Ramírez Llorens, Mariana López Aramburu, Daniel Doval y Carlos Atie todos ellos pertenecientes a la Cátedra de Teoría de los Medios y de la Cultura de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El estudio arroja a la luz datos interesantes. Las personas que consultan Internet en estos lugares hacen una búsqueda de información específica de acuerdo con sus inquietudes. Los internautas leen sin dificultad en inglés, que es el idioma en el que se encuentra el mayor número de información. Las edades oscilan entre los veinte y los cuarenta años y el nivel de estudios suele ser universitario. (página 1/2) sigue en ...
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