Para psicólogos como la doctora Deb Levine, la posibilidad de explorar nuevas formas alternativas al sexo tradicional serviría para terminar con ideas equivocadas del sexo. En un estudio publicado por el doctor Al Cooper se afirma que si bien el cibersexo no será un problema para la mayoría de personas, si que lo será para un cierto número de personas.[ Las imágenes de este artículo se han extraído de sitios web destinados a público adulto. ] |
El explosivo crecimiento del sexo por Internet -desde sites pornográficos hasta ardientes salas de conversación- podría estar creando un grupo de personas con compulsiones sexuales incontrolables, de acuerdo con un estudio publicado por el doctor Al Cooper, en el que se afirma que si bien el cibersexo no será un problema para la mayoría de personas si que lo será para un cierto número de personas.
Mujeres, homosexuales y estudiantes
Mujeres, hombres homosexuales y otros grupos "sexualmente privados de sus derechos civiles" están particularmente en peligro de convertirse en adictos al sexo por Internet, según el estudio -que indicó que para algunos usuarios la abundancia de ofertas sexuales en Internet podría resultar abrumadora. "Internet es el primer lugar donde (estos grupos) tienen verdadera libertad y acceso pleno a una cantidad ilimitada de materiales sexuales", dijo Cooper en una entrevista. "Ellos podrían no tener las mismas habilidades innatas que tienen los hombres heterosexuales para lidiar con las tentaciones sexuales y la pornografía. Es como soltarlos en una tienda de caramelos'", agregó. Cooper y sus colegas Ron Burg y David Demonico llegaron a sus conclusiones tras examinar los resultados de lo que llamaron la primera gran encuesta "pulsa y habla" sobre el sexo e Internet en el mundo, que fue llevada a cabo en 1998 en el sitio web de MSNBC.
Los primeros análisis de las aproximadamente 9.000 respuestas verificadas mostraron que más del 90% de quienes contestaron la encuesta pasaba menos de 10 horas a la semana sosteniendo cibersexo. El estudio arrojó un balde de agua fría sobre la idea de que la mayoría de los alrededor de nueve millones de usuarios diarios de Internet navegan en busca de pornografía. Sin embargo, en un estudio publicado en la revista Sexual Addiction and Compulsión, Cooper indicó que los estudiantes parecen correr un riesgo relativamente alto a desarrollar compulsiones sexuales a través de Internet. "Tienen libertad por primera vez en sus vidas. Tienen más tiempo libre y se les da esta clase de cosa sumamente poderosa que es la Internet y la combinan con el sexo", dijo Cooper.
La polémica está servida
Algunos expertos cuestionaron la validez de los resultados obtenidos por Cooper, señalando que la naturaleza autoselectiva del estudio significa que no puede ser usado científicamente como un sondeo al azar. Howard Fienberg, investigador del Servicio de Evaluación Estadística de Washington, una organización dedicada a mejorar el conocimiento público sobre las investigaciones científicas y sociales, ha declarado que: "la afirmación carece de bases serias y sólo tiene que ver con un intento por parte de una cadena nacional de televisión de dar soporte a una serie sobre sexo".