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Marta Robles: "En cualquier lugar siempre hay una persona que merece la pena"

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¿Recuerdas alguna anécdota de alguno de tus viajes, ya sea positiva o negativa?
Me ha pasado de todo. Pero te puedo decir que yo viajo mucho a Marruecos, porque me parece apasionante. En uno de estos viajes, en As-Sawïrah, entre Casablanca y Agadir, justo en la costa, una costa muy vistosa, y donde hay zonas que ni siquiera tienen iluminación, y la que tienen la extraen de la energía eólica, me paré a hablar con una persona de ese lugar y al saber que era periodista, y al estar hablando de problemas políticos me empezaron a tratar como a un hombre. Y tanto fue así que me invitaron a comer en una casa particular, y fui con tres chicos. Entramos en la casa, le di los pasteles para la señora de la casa, y después de entrar en el comedor con los zapatos quitados, por supuesto, me dijeron que la señora no podía pasar a esa sala y que tenía que comer fuera. Yo le di los pasteles y me senté con ellos, como si fuera un hombre. Una de las circunstancias que tuve que soportar muy estoicamente fue en la comida, donde me trataban como a un hombre más ya que querían agasajarme especialmente. Estábamos comiendo cus-cus, y el hombre de la casa, que no dejaba de tocarse los pies, cogió un poco de cus-cus, lo mezcló con sémola, lo hizo una bola y me la metió en la boca. Y me la comí.
Otra anécdota me ocurrió en la India. Estábamos en un bar y no dejaban beber cerveza, pero yo estaba en la parte de atrás tomando una. En ese bar estaban pasando constantemente un montón de bichos, que no eran cucarachas, sino que eran unos escarabajos que volaban, y a mí me habían dado a beber una cerveza a morro. Yo soy muy escrupulosa y lo único que quería saber es si tenía alguno de esos bichos en la ropa interior.
Por lo que veo sí degustas la cocina típica...
Me gusta hacer 'donde fueres haz lo que vieres'. Cuando voy a cualquier lugar no me gusta mantenerme en mi sitio. Me gusta mezclarme con la gente de allí, degustar su comida, hacer lo que ellos hacen, vestirme como ellos se visten y, si puede ser, aprender algunas de las palabras de su idioma.
¿Prefieres la playa o la montaña?
Depende de quién está al lado. Porque a lo mejor estoy en la playa con un coñazo de gente y la playa me parece espantosa. Ya puede ser el agua clara y una arena blanca y un sol radiante que aun así me parece todo un asco. Todo depende de con quién estés.
¿Te gusta viajar en coche propio o transporte público?
Me gusta utilizar el transporte público. Hay veces que no me queda más remedio que utilizar mi propio coche. Pero prefiero el transporte público.
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