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La Costa Azahar

Olor a cítrico, buen vivir y tiempo para disfrutar son las ofertas más llamativas que nuestro viajero puede encontrar en la Costa Azahar. El carácter mediterráneo de gente alegre y latina se palpa en cualquier rincón de esta zona del litoral valenciano. Aquí se vive la vida muy intensamente como también es impactante todo lo que la rodea, sus colores anaranjados, verdes y, sobre todo, el azul del mar, presente en la vida de sus gentes.

RAQUEL BASCUÑANA / SCD PRESS
PeñíscolaComenzar un recorrido turístico por esta bella zona del Mediterráneo no es nada fácil, el viajero podría dirigirse hacia el tópico de sus azules playas y quedarse tumbado al sol sin descubrir el carisma, las costumbres y la cultura de todos los valencianos. La costa Azahar es la zona costera más extensa y llana de España y de ahí sus múltiples y tranquilas playas que las convierten en una oferta muy tentadora y atractiva en todo el litoral castellonense.

Las ciudades que dominan la zona son Valencia y Castellón, además de los pueblos costeros como Vinaroz, Benicarló, Peñíscola, Alcossebre, Torreblanca, Oropesa del mar, Benicàssim, Cullera, Xàtiva, Gandía o Sagunto donde, a buen seguro, encontrarán lo que buscan. Lo más sensato para disfrutar de toda esta variedad es comenzar el recorrido de norte a sur o de sur a norte y ver cómo, aún manteniendo las mismas raíces culturales, los matices van cambiando a medida que avanzamos en nuestro recorrido.

Castellón, entre dos tierras
El paisaje de esta provincia, a diferencia de lo que sucede en Valencia, está plagado de contrastes. Mientras que el refresco del agua, la humedad y las abundantes zonas verdes se hallan en la costa, el interior se muestra al visitante mucho más árido y caluroso.

El primer pueblo que destaca en la costa castellonense es Peñíscola. El emplazamiento sobre una pequeña península rocosa marca su singular perfil sobre el mar. El núcleo histórico es una excelente muestra de arquitectura popular presidida por el castillo templario del siglo XII. Actualmente se muestra altanero, y recientemente restaurado, y además posee dependencias de estilo románico y gótico en las que estableció su reino apócrifo y su corte eclesiástica el Papa Luna, Benedicto XIII, en 1415. Desde su terraza se contempla una panorámica espectacular de la ciudad de Peñíscola. Otros monumentos emblemáticos son la iglesia parroquial (siglo XIV) y el santuario de Nuestra Señora Ermitaña, de estilo barroco. La playa del Norte está certificada con la bandera azul de calidad.

De Alcossebre destacan sus playas cristalinas y las zonas de apartamentos con barcas y lanchas donde el agua se adentra hasta la misma puerta de la casa simulando la mismísima Venecia.

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