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Regreso a la India

La India es un país en ebullición que emerge y se esconde de forma ininterrumpida para el viajero occidental. Pocas sensaciones resultan tan sorprendentes como volver a recorrer estas tierras tras veinte años de ausencia. En un primer viaje, la India era el centro de peregrinación de una juventud en busca de raíces espirituales. Hoy, el país, convertido en un crisol de contradicciones, busca su identidad para el siglo XXI.

MÁXIMO SÁNCHEZ / UNO CONTENIDOS
Taj Mahal

Playa de La India

Hindú

Llegar por primera vez a la India supone romper todos los estereotipos e ideas creadas previamente sobre este país. No existe ninguna imagen capaz de representar por completo a la India, ya que se trata de un país extremadamente heterogéneo: en él se hablan más de quince idiomas y doscientos dialectos distintos, y su pasado lleno de invasiones y migraciones ha creado una diversidad étnica incomparable.

Situada en el océano Indico, entre el mar de Arabia y el golfo de Bengala, India tiene una vasta superficie de 3.260.000 kilómetros cuadrados. La geografía ha hecho de la India un bloque diferente al resto de Asia, ya que este país se encuentra aislado de Asia continental por la cadena montañosa del Himalaya y los 6.000 kilómetros de costa.

India es un país lleno de contrastes y contradicciones que van desde la suntuosidad y el lujo de sus palacios imperiales, hasta la extrema pobreza y el hacinamiento de la población en Nueva Delhi, así como la convivencia de las grandes ciudades industrializadas y las profundas tradiciones de su mundo rural. Sin embargo, la India está cambiando y se está modernizando.

Regresar a la India hoy supone volver encontrar la belleza de su tradición y su artesanía, pero también descubrir una India distinta que intenta avanzar y superar sus problemas sin perder su identidad y sin olvidar su pasado. La gran superficie y la variedad artística, paisajística e histórica de la India hace difícil su conocimiento en un solo viaje. Cada zona ofrece multitud de experiencias diversas al visitante.

El norte de la India
Desde el siglo III antes de Cristo hasta el siglo XX, los imperios budistas, hindúes y musulmanes se sucedieron en esta zona hasta la llegada de los ingleses. Siguiendo el cauce del río Ganges y sus afluentes desde Cachemira hasta Calcuta podemos encontrar las huellas de todas estas civilizaciones.

Una original y bella forma de alojamiento en el norte de la India son las casa-barco que se crearon originariamente para el veraneo de los ingleses que no tenían suficientes recursos para comprar tierras en la India. Delhi es la ciudad más importante de este área. En sus calles se combinan las mezquitas y los templos de las más diversas religiones, el bullicio de sus bazares, centros de alta economía y las vacas que pasean como diosas entre la multitud.

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