Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Ordesa y Monte Perdido

La provincia de Huesca se caracteriza por sus bellos parajes, cualquier estación del año es buena para perderse por sus exuberantes montañas. Los amantes de la naturaleza encuentran en esta provincia la libertad de caminar por las rutas más bellas de España y los enamorados del deporte blanco disfrutan en las mejores pistas de esquí. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en una visita obligada para todo aquel que busque aire fresco y belleza.

MIGUEL ÁNGEL RIVAS / UNO CONTENIDOS
Ordesa y Monte Perdido

Ordesa y Monte Perdido

Ordesa y Monte Perdido

Ordesa y Monte Perdido

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido conserva algunos de los más bellos paisajes de las montañas europeas, a la vez que alberga una excelente muestra de los hábitats y seres vivos típicos de los Pirineos.

Situado en la provincia de Huesca, en pleno corazón de la cordillera pirenaica, el territorio protegido abarca 15.608 hectáreas. Su orografía está dominada por el macizo del Monte Perdido. A su alrededor, entre escarpadas sierras, se abren los valles de Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta. En la cara norte del macizo, a más de 3.000 metros de altura, se localizan los glaciares del Cilindro y del Monte Perdido.

El agua y el hielo son los principales agentes que han modelado el paisaje de Ordesa, que cambia inusitadamente de una a otra época del año. Su belleza y espectacularidad no tienen parangón con ningún otro rincón de las montañas pirenaicas.

Alrededor del Parque Nacional se extiende un paisaje pirenaico humanizado. Los pueblos aparecen como un desafío a las fuerzas de la naturaleza que les rodean, la vida aquí depende del respeto al entorno.

Fauna
En un lugar de tan abundante y de diversa vegetación, con cursos de agua muy variables y con humedad constante, existe una fauna muy rica y variada. Entre los insectos hay que citar una de las mariposas más bellas de Europa, la "Graellsia isabelae"; entre los anfibios, el tritón pirenaico, y entre los reptiles, el lagarto verde. Las rapaces están ampliamente representadas, destacando el quebrantahuesos, objeto en la actualidad de un plan de recuperación. En todos los ríos abundan las truchas, donde también encontramos el desmán de los Pirineos y la nutria. Merece especial mención la cabra montés, aquí llamada bucardo, único representante de esta subespecie, en competencia con el ágil sarrio.

Flora
La flora del Parque Nacional es muy rica, debido, entre otras causas a la gran diferencia de altitudes y a la evolución geológica de las glaciaciones. En los valles encontramos, principalmente, el pino silvestre, la haya y el abeto. En Ordesa, frío y húmedo, dominan los hayedos; en Pineta, más árido, los pinares y, en Añisclo y Escuaín, el bosque es submediterráneo, compuesto por encinas y quejigos en las partes altas y hayas, abetos y tejos en las partes bajas. Por encima de los 2.000 metros, la vegetación existente es herbácea y destacan las festucas, los tréboles alpinos y la flor de las nieves, conocida como edelweiss.

(página 1/2) sigue en ...