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Museos y palacios
Roma al igual que toda Italia es el país y la capital de los museos que se encuentran entre los más prestigiosos del mundo. La más antigua colección de arte romano, que alberga el Museo Capitolio, data del año 1471 y se compone de excepcionales antigüedades. Otros museos que se pueden destacar en la capital son: el Museo Nacional de Villa Giulia, que encierra tras sus puertas una notable tradición de arte romano y etrusco y está ubicado en la casa de campo del papa Julio III, de mediados de siglo XVI; la Galería Borghese, un museo de pintura y escultura acogido en un palacio de principios de siglo XVII; y el Museo Nacional Romano, diseñado por Miguel Ángel, que expone esculturas griegas y romanas entre las que resaltan la de Ludovisi.
También existen palacios en la ciudad donde se pueden ver numerosas y valiosas colecciones de arte, como el Palacio de los Farnesio, el emblemático Palacio de Venecia, de mediados de siglo XV, con una colección de bronces del renacimiento, el Palacio Barberini, un palacio barroco del siglo XVII, que alberga una excepcional colección de cuadros y el palacio de Los Conservadores, donde se encuentra la famosa escultura de bronce de la loba que amamantó a Rómulo y Remo y que conforma una leyenda acerca del origen de Roma.
Pero Roma, además de ser arte, irradia, de una manera similar, cultura así que el viajero culto podrá disfrutar visitando la Academia de Bellas Artes, la Academia Nacional de Baile, la Academia Nacional de Arte Dramático, el Conservatorio de Música de Santa Cecilia y el Instituto Central para la Restauración de Obras de Arte. La Ciudad cuenta además con unos 20 teatros y 6 grandes auditorios musicales, donde se ofrece un variado repertorio fuera de los meses estivales.
Comer y dormir
La importancia de la buena comida italiana pude ser otro de los atractivos de la capital del país. Su dieta está basada en la vid, el olivo y los hidratos de carbono (las pastas) al igual que todos los países que riega el Mediterráneo. Las pastas cocinadas de cuantos modos sea imaginable; a la bolognesa, a la carbonara... y diseñadas de muy diversos modos; macarrones, spaghetti, totellini... junto con las pizzas y los buenos vinos son platos que se podrán disfrutar en cualquier restaurante sin necesidad de invertir en ello una fortuna.
A la hora de descansar los mejores hoteles se encuentran en torno a la Estación de tren, la Plaza de la República, la Vía Septiembre, el Corso de Italia y la Plaza Fiume. Entre ellos se pueden destacar el Principe di Piemonte, ubicado en la Roma monumental muy cerca del Coliseo; Center, palacete monumental por la misma zona; Millennium, inaugurado muy recientemente en la paza Bologna cerca de una zona residencial; Bernini Bristol, ubicado en pleno corazón de la ciudad al igual que el Raphael donde habitualmente se alojan personajes famosos como De Niro, Spielberg o Quinn... Más a las afueras se encuentran el Sicilia/Jumbo, el Rivoli o el Beverly Hills, que es un moderno establecimiento situado en una zona residencial, cerca de la villa Borghese y no lejos de la Vía Veneto.
Todos los deseos se pueden cumplir en Roma. Es una oportunidad que nos ofrece el futuro para conocer la cultura que dominó el Mediterráneo tan férreamente, es difícil resistirse a su encanto su olor a monumento, olor a piedra vieja y carcomida por el paso de los tiempos. Pero siempre podremos refugiarnos en un buen restaurante, una artesana pizzería o en uno de los numerosos museos. Roma tiene sitio para todos y, pese a sus edificios en ruinas, cuerda para mucho tiempo y para que todos puedan disfrutar de su esplendor en pleno siglo XXI.