La provincia de Teruel es el lugar idóneo para realizar todo tipo de actividades relacionadas con la naturaleza (esquí, barranquismo, senderismo, paint ball, tiro con arco, quads, deportes náuticos...).
Casi la totalidad de sus municipios gozan de un importante patrimonio natural, circunstancia que ha propiciado la existencia de centros de interpretación que explican los elementos más representativos (flora, fauna, paleontología, espeleología, etc.). Entre éstos, destaca el paisaje protegido de los pinares de Rodeno, ubicado dentro de los términos municipales de Albarracín, Bezas y Gea de Albarracín.
Partiendo de la capital provincial, las comarcas turolenses guardan los destinos más sugerentes de todo Aragón, la sierra de Albarracín y la de Gúdar-Javalambre acogen la mayoría de éstos.
Sierra de Albarracín
La belleza de Albarracín y la inmensidad de su naturaleza, le hizo ciudad declarada monumento nacional en 1961. Pero cualquier paisaje de la sierra es apropiado si el viajero lo que busca son sendas por el medio natural. Cada uno de los municipios está envuelto por impresionantes bosques de pino sobre una orografía profunda y colorista de barrancos y rocas. La paz y el sosiego de la zona permiten el máximo disfrute de las multitudinarias rutas existentes para los grandes amantes de la naturaleza.
Gúdar-Javalambre
El atractivo de la comarca Gúdar-Javalambre lo constituye la práctica de los deportes de invierno y de montaña en las estaciones de Valdelinares y Javalambre, además de los excelentes cotos trucheros.
La capital de la comarca, Mora de Rubielos, así como la gran mayoría de las localidades, destacan además por su monumentalidad arquitectónica y tipismo urbanístico que todavía guarda la estructura de los barrios medievales.