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Perge
Apenas a 18 km de Antalya encontramos la ciudad de Perge, que fue un asentamiento de los hititas en sus comienzos, alrededor del año 1500 a.c. En esta ciudad San Pablo dedicó algunos de sus primeros sermones. Antes de acceder a la propia ciudad de Perge encontramos en el borde de la carretera el antiguo estadio de la ciudad, un estadio en el que nunca llegaron a celebrarse unos Juegos Olímpicos pero que sí acogió juegos locales y cuyas dimensiones atestiguan el hecho de que diera servicio a una población que superó las 15.000 almas.
Tras las dos siguientes curvas de la carretera llegamos a las murallas de la ciudad de Perge, que nos recibe con los restos de las das antiguas torres griegas que en su momento flanquearon la original muralla de la ciudad y que en la actualidad coronan la plaza dedicada a Planquia Magna. Perge nos permite el lujo de contemplar una ciudad romana adaptada a nuestro tamaño, es decir, una ciudad en la que podemos pasear tranquilamente desde la calle principal y acceder al Ágora, el mercado de la ciudad, de 75 metros de largo por 75 metros de ancho, y contemplar los restos de las columnas que soportaban su estructura de soportales y de la construcción circular situada en el centro de la plaza en la que se ubicaba el altar de sacrificios. Podemos contemplar las marcas que han dejado las ruedas de los caballos a lo largo de los siglos sobre las piedras que pavimentan la calle principal, que en su eje norte nos lleva hasta el final de la ciudad, al pie de la colina en la que se ubica la acrópolis y que muy probablemente se encontraba coronada por un templo dedicado a Ateneo; podemos acercarnos, como si fuéramos habitantes de la ciudad, a la fuente pública situada en la plaza principal e incluso adentrarnos en los enormes baños romanos en los que se conservan especialmente bien el frigidarium y el caldarium.
En Perge podemos también contemplar, en las numerosas inscripciones en piedra escritas tanto en latín como en griego, la mezcla y dependencia de ambas culturas en la tierra conquistada por Alejandro Magno y que posteriormente vio pasar a emperadores como Adriano o el propio Marco Antonio. No debemos olvidar que Marco Antonio entregó las costas de Clisia, las tierras que se encuentran entre Alania y la frontera Siria, es decir, la parte más septentrional de Panfilia, a Cleopatra como regalo de boda. La historia de amor de Marco Antonio y Cleopatra nos lleva también a Tarsus, la ciudad en la que nació San Pablo, que fue donde ambos se conocieron, quedando como reflejo de tal momento la puerta de Cleopatra, a través de la cual emperador y reina pasaron cuando fueron a esa ciudad a conocerse.
Aspendos
En esta ciudad encontramos el teatro mejor conservado de toda el Asia Menor que cuenta con asientos para 15.000 personas. Este teatro aún se utiliza en nuestros días, con un importante festival que se celebra cada mes de junio y se puede afirmar que las galerías, las decoraciones del escenario y la acústica atestiguan el éxito del arquitecto original. En el museo de Antalya se encuentran las estatuas que conformaban el edificio del escenario del teatro, característico de los teatros romanos, a diferencia de los teatros griegos, en los que frente a la cavea no había ningún obstáculo visual. Sin embargo, Aspendos no es sólo ese magnifico teatro, sino que también en las cercanías podemos disfrutar de una interesante basílica, de un ágora aún mayor que la de Perge y especialmente de uno de los mayores acueductos de toda la región, que era el que traía el agua desde las montañas hasta la ciudad y que en determinados tramos del valle se encuentra en un óptimo estado de conservación.
Side
Ciudad que fue un puerto en la antigüedad y cuyo nombre significaba granada. Hoy en día es una ciudad que combina el atractivo de sus ruinas con sus dos playas de arena, muchas tiendas, especialmente de oro y cuero, y numerosos cafés y restaurantes con vistos al mar que se alinean en estrechas calles o en el propio puerto que se encuentra presidido por un templo romano, de columnas dóricas, dedicado a Apolo. En Side destaca también el magnífico teatro de la ciudad, construido sobre arcos con columnatas, que es el mayor de toda la zona, aunque actualmente se encuentra cerrado o causa de su restauración. También forma parte del recuerdo de Sido su ágora, su fuente y su necrópolis, así como los amplios baños romanos, hoy convertidos en museo arqueológico con una colección que justifica su visita.
Myra
Fue la capital de seis ciudades lacias y durante los siglos III y II a.c. llegó a tener derecho de acuñar su propia moneda. Dos hechos históricos son importantes tuvieron lugar en Myra: Es el origen de San Nicolás, el famoso santo navideño de Occidente, que fue el Obispo de la antigua ciudad de Mira durante el siglo IV, y murió en el año 342, celebrándose todos los años en Diciembre su aniversario; y San Pablo se encontró en la ciudad con otros apóstoles antes de embarcarse para ir a Roma. Entre las curiosidades de Myra se pueden citar las tumbas rupestres y un pequeño teatro Romano bien conservado.
Alanya
La antigua Coracesio, situada en el golfo de Antalya, es bien conocida por su magnífica fortaleza y su arsenal construidos por el sultán Selyuqui Aladin Keykubar, guardando aún la mezquita, la iglesia de San Jorge. Destaca igualmente la Torre Roja, de 1226, con sus 33 m. de altura levantados a base de piedras y ladrillos rojos. Tiene un total de cinco plantas, sobre un plano octogonal con el fin de defender el arsenal. Fue construida con piedras talladas, con bóvedas y arcos de ladrillos. Los antiguos baños Hamamli Kasir conservan algunos de los frescos con figuras, siendo las primeras del arte turco de Anatolia. Cabe también mencionar la Gruta de Dálmatas, una formación natural situada cerca de le ciudad, con unas magníficas formaciones de estalactitas y estalagmitas.