Antes de adentrarnos de lleno en el legendario pueblo de Santo Domingo de la Calzada, realizaremos una visión panorámica de la bella provincia de La Rioja. Históricamente, La Rioja estaba integrada en la antigua región de Castilla la Vieja, llamándose Logroño por aquel entonces. Si hay algo que destaca en esta región es la belleza de sus paisajes, pintados de verde. La Rioja es una tierra de contrastes, donde encontramos agrestes relieves en los lindes del río Ebro (cerca de la desembocadura), y unas tierras más suaves en la depresión del río.
Pero sin más preámbulos avancemos ya hacia santo Domingo de la Calzada. Este municipio estuvo ligado al camino de Santiago desde sus orígenes en el siglo XI. Además de los bellos monumentos que salpican toda la región, Santo Domingo de la Calzada es un pueblo rico en leyendas y milagros. Uno de los milagros más populares de toda la Europa medieval es el del gallo y la gallina. Cuenta la leyenda que un peregrino condenado a la horca por el despecho de una dama, que le acusó de ladrón, resistió el mortal castigo gracias a la protección de Santo Domingo. Se trataba del hijo de unos peregrinos extranjeros que, cuando regresaron desde Santiago y vieron que su hijo todavía permanecía en la horca vivo, se dirigieron a casa del juez para suplicar el levantamiento del castigo. Los peregrinos contaron la historia al juez, que se hallaba a punto de degustar un pollo y una gallina asados.
El juez, ante la increíble historia que contaban los peregrinos dijo: "esta historia es tan verdadera como que este gallo y esta gallina van a levantarse del plato y cantar". Y así lo hicieron las aves ante el asombro de todos. Los recuerdos de esta leyenda se respiran en cada rincón del municipio, incluso se conserva el famoso Gallinero de Santo Domingo de la Calzada en la iglesia del pueblo, sin duda la más curiosa decoración que jamás ha ostentado una iglesia en el mundo, con su marco gótico tardío y sus rejas doradas, que sigue alojando a un gallo y una gallina blancos, descendientes de aquellas aves que cantaron después de asados.
Santo Domingo de la Calzada
Santo Domingo de la Calzada se levanta sobre una extensa llanura a orillas del río Oja, que da nombre a la región, en el extremo occidental de la Rioja. Sus viejas casitas se levantan a los pies de las más altas cumbres de la Sierra de la Demanda.
El nombre del pueblo de Santo Domingo de la Calzada hace honor a un cura que vivió allí durante años, realizando numerosos milagros, además de hermosos puentes y pasos sobre ríos para facilitar el camino a los romeros. Esta ciudad encantadora está repleta de monumentos que llamarán nuestra atención y nos trasladarán hasta la época medieval.
La iglesia románica que preside el municipio se comenzó a construir en el año 1158, conservándose en la actualidad gran parte de la antigua planta. Las obras fueron dirigidas por el Maestro Garçion. En el siglo VI, parte del crucero sufrió una importante reforma con la ampliación del lado izquierdo para albergar, con holgura, el sepulcro de Santo Domingo. Está organizada como una típica iglesia de peregrinación (modelo existente a lo largo del Camino de Santiago y que tiene como característica la proliferación de capillas y la existencia de un pasillo en su cabecera que permite la circulación interior).