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Jerusalén
La capital de Israel es una de las ciudades más antiguas del mundo y está situada en el corazón de las montañas judías. Jerusalén es una combinación de belleza natural, rodeada de bellas colinas y bosques y de la variedad de estilos que sabe combinar dejando rastro de muchas culturas y periodos. Una muralla con ocho puertas cerca la vieja ciudad de Jerusalén, dividida en cuatro barrios: el judío, el armenio, el musulmán y el cristiano.
El turista que viaja a la capital de Israel debe acudir al Valle de los Reyes, atravesado por avenidas que unen Getsemaní, la ciudad de David, la Colina del Consejo del Mal y otros lugares importantes en la vida de Jesús. El ojo central podría ser el Gólgota donde expresan su pena los cristianos y otros ojos como el Muro de las Lamentaciones, el hogar lagrimoso de los judíos.
En la Ciudad Vieja, es recomendable conocer las mejoras que se han llevado a cabo en tesoros como la Iglesia del Santo Sepulcro y el Cenáculo de la Última Cena. Otros lugares de interés son el Portal de los Leones, el Area del Muro Occidental del Monte del Templo -en expansión-, además de numerosos lugares históricos que abarrotan la ciudad.
La ciudad se ha convertido en una gran capital comercial. Cuenta con numerosos restaurantes y pubs que permiten conocer más de cerca el país, además de una variada oferta cultural.
Nazaret
Nazaret preserva la especial atmósfera de la infancia de Jesús en Galilea a pesar de las renovaciones que ha sufrido la Ciudad Vieja para adaptarse al nuevo milenio. Esta ciudad destaca por sus callejuelas que se entrelazan con las sinuosas rutas de peregrinación y el restaurado mercado. La Ciudad Vieja es un maravilloso ejemplo de ciudad Mediterránea y la mayor parte de sus casas están construidas con la conocida piedra de Galilea.
Uno de sus principales atractivos turísticos es la iglesia de Mensa Christi, construida en 1861 alrededor de una piedra, que fue identificada por peregrinos del siglo como la mesa que Jesús tendió para sus discípulos después de la resurrección. Además de esta Iglesia, destaca también la basílica de la Anunciación, que según se dice, fue el hogar de María y José. En esta ciudad es recomendable además visitar el convento de las hermanas de Nazaret, la iglesia anglicana y el convento carmelita, entre otros.
Tel-Aviv
Tel-Aviv es la ciudad más grande del país y el mayor centro comercial. Bañada por el Mediterráneo, es un centro de negocios que cuenta con edificios de grandes dimensiones y exclusivos hoteles junto a la playa. La ciudad sabe combinar a la perfección las zonas de ocio, los mercados exóticos, unos espectaculares restaurantes y una activa vida nocturna con una variedad de museos, galerías y teatros.
El Museo de Arte de Tel-Aviv constituye uno de sus principales atractivos. Cuenta con obras de arte europeo de entre los siglos XVI y XIX, de arte impresionista y post-impresionista, arte israelí y arte contemporáneo. Asimismo, la ciudad ofrece al visitante numerosos y enormes parques con un toque exótico, entre otros lugares de interés.
En definitiva, viajar a Israel es algo único y exclusivo. Para los orientales significa poca cosa pero para Occidente es la clave de buena parte del acontecer humano, del contraste, del misterio y de una luz que no resulta posible encontrar en ningún otro lugar.