Situada a orillas del Mediterráneo francés, entre Béziers y Sète, en la región de Languedoc, a 70 Km de Montpellier y 850 de Madrid, Cap DŽAgde es un paraíso para los amantes de la playa y la naturaleza.
Rodeada por el Mediterráneo y los parques naturales regionales de Hant-Languedoc y Camargue y ubicada a los pies de un viejo volcán, el "Mont Saint-Loup", fue fundada por los Griegos hace 25 siglos con el nombre de Agathé Tyche, que traducido vendría a ser "buena fortuna".
Cap DŽAgde es un paraíso tanto para adultos como para niños. Sus 14 Km de playas con bandera azul de la Unión Europea, un parque de atracciones, otro acuático, casino, bolera, cine, discotecas y mucho más, avalan tal afirmación. Pero sobre todo, es un lugar tranquilo en el que la pesca y los paseos, a pie o en bicicleta, por la playa o por los innumerables caminos peatonales son un entretenimiento de lo más común. Los amantes de los deportes tienen en Agde un lugar privilegiado para su práctica, ya que dispone de innumerables instalaciones como el Club de Tenis, el campo de golf, la piscina municipal, el yacht club, varias salas de gimnasio, así como de squash, de equitación, de cars, de motociclismo y de tiro con arco. Sin olvidar los deportes acuáticos que pueden ser practicados en sus paradisíacas playas durante todo el año.
Para los más pequeños, ávidos por descubrirlo todo y divertirse, Agde les ofrece un lugar de juegos y risas. Para ellos la ciudad reserva el parque acuático, el de atracciones, el club Mickey, el parque ToonŽs Aventura, el Dino Park o el museo de la Magia. Y, al igual que los adultos, los niños también pueden participar en la práctica de sus deportes favoritos, incluso aprender a jugar al tenis o al golf y a manejarse como pez en el agua con cursos de vela o esquí acuático.
Cuando cae la tarde es una buena hora para visitar el centro histórico de la ciudad, donde se conservan numerosos vestigios griegos, y donde los típicos mercadillos mediterráneos hacen su aparición. Muy recomendable es la visita al museo LŽÉphèbe, al acuario, y al museo de la magia. Lo que de día es paz y tranquilidad, cuando llega la noche se convierte en ajetreo, marcha nocturna y bares de copas, donde los jóvenes y no tan jóvenes pueden disfrutar de las múltiples discotecas y terrazas al aire libre, donde bailar o conversar hasta altas horas de la madrugada. La mayor parte de las discotecas y los bares, así como el cine, la bolera y el parque de atracciones se concentran en LŽIlle des Loisirs que, pese a ser una pequeña isla, está interconectada con la ciudad por una carretera.
La práctica del naturismo
Aunque si por algo destaca Cap DŽAgde es por la práctica del naturismo, que en ella se realiza. Miles de naturistas de todo el mundo se reúnen cada año en este enclave del mediterráneo para sentirse en armonía con la naturaleza y el medio ambiente.
Lugar único en Europa y privilegiado por su enclave, se alza cual "Edén" el barrio naturista de Agde, restringido y protegido de las miradas indiscretas de curiosos. Ahora más que nunca podemos hablar de paraíso, pues hombres y mujeres pasean desnudos por las calles, por los bares o por la playa. Cualquier lugar es bueno para sentirse libre, puro, renovado y cargar las pilas de nuevo para volver a la rutina cotidiana, una vez finalizada la estancia.