|
|
 |
La Pampa: un paraje de sueños verdes

|
La Pampa, una región argentina que está situada en el centro del país, situación estratégica para una tierra que es la más rica de Latinoamérica y una de las más productivas del mundo. Extensos campos de cereales, vegetación salvaje y una variada fauna, cualidades que sorprenderán al visitante y le harán querer volver siempre a este remanso de paz en que se mezcla la cultura, el deporte y el descanso en una simbiosis perfecta. No hace falta irse al Tíbet para encontrarse consigo mismo, en la Pampa existe un equilibrio perfecto que hará que el turista encuentre su yo en el alma de Argentina. |
YOLANDA BARAMBIO / UNO CONTENIDOS
Esta región tiene una extensión de 143.440 kilómetros cuadrados, una población 280.000 personas aproximadamente, que se traduce en una densidad de 1,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Fue territorio indio hasta finales del siglo pasado y a pesar de ser una región muy moderna y una de las nuevas regiones argentinas, nació hace nueve mil años, La Pampa está habitada desde la prehistoria.
Su capital es Santa Rosa, de paso obligado para alcanzar los más importantes centros turísticos y poblacionales de Argentina, ciudad muy bien comunicada a sólo una hora de vuelo de Buenos Aires. Capital actual y bien cuidada, sede de muchos de los eventos que se celebran en el país, tanto culturales como políticos, sociales o económicos. Aquí el visitante puede encontrar una ciudad donde todo le sale al paso, cultura, descanso y buenas vistas. Por ejemplo, se puede visitar la catedral, situada en la Plaza de San Martín, que tiene una moderna fachada con una composición en la que destacan doce estilizados hexágonos que simbolizan el cuerpo místico de la Iglesia y que se acompañan de doce figuras, que son los doce apóstoles que se completan con una figura de más envergadura que representa a Cristo.
En este paseo por la ciudad también nos podemos encontrar con la Casa de Nazaret, consta de unos espléndidos jardines, refugio abierto permanentemente para quien quiera realizar ejercicios espirituales. Sin olvidarnos del Museo de las Artes, donde podremos contemplar la espléndida obra de autores autóctonos como son Soldi, Salazar Luna, o José O. Torres. Y el Museo de Historia Natural o el precioso Monasterio de las Carmelitas.
|
|  |
|