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El Montseny. Toda una aventura para los amantes de la naturaleza

El Montseny es el macizo de mayores dimensiones y de más altura de la Sierra Prelitoral catalana (Catalunya-España). Su superficie es de más de 30.000 hectáreas repartidas entre las comarcas de la Selva (Girona) y Osona y el Vallès Oriental (Barcelona). Su mayor riqueza está en su variedad. En él podemos encontrar los elementos más típicos de la vegetación mediterránea y casi sin quererlo, y tan sólo subiendo unos pocos metros, toparnos de frente con las especies más características de la eurosiberia o del dominio boreoalpino. Unos valores que fueron ya reconocidos para su protección en 1978, cuando el Montseny fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Nueve años más tarde, en 1987, la Generalitat de Catalunya daba su visto bueno a la creación del Parque Natural del Montseny.

PILAR MUÑOZ / UNO CONTENIDOS
El Montseny

El Montseny

Uno de los principales alicientes de este macizo radica en la extremada variabilidad de los ambientes que presenta, no sólo en cuanto a la vegetación sino también en relación con el relieve. Desde el punto de vista orográfico, el Montseny se inicia a menos de 200 metros para llegar a alturas que superan los 1.700 metros. El río Tordera separa la montaña en tres partes: el llano de la Calma y el monte Drau (1.344 metros), la cima de Matagalls (1.693 m), el pico de las Agudes (1.706 m), y la colina del Home (1.713 m), que culmina el macizo.

En el Montseny el turista puede encontrar los tres dominios biogeográficos característicos de Europa occidental: el mediterráneo, la eurosiberia y boreoalpino, cada uno de ellos con sus correspondientes elementos de flora y fauna que le son propios. El primero de los tres lo podemos encontrar desde la base del macizo hasta los 900 metros. A partir de esta altura y hasta los 1.600 metros se pueden admirar muchos de los componentes biológicos característicos de la región centroeuropea, y más arriba aparece ya en escena la región borealpina, escasamente representada si se tiene en cuenta la poca superficie que ocupa en el macizo este tipo de ambientes.

Encinas, pinos, alcornoques, robles, hayas y toda clase de especies caducifolias, así como abetos dan forma a un paisaje básicamente forestal que ha ido extendiéndose en las últimas décadas debido al abandono progresivo de las actividades agropecuarias y los bajos rendimientos de la explotación del bosque.

Un aspecto muy a tener en cuenta es el papel que desempeña el Montseny como refugio para muchas especies propias de contextos ambientales de mayor latitud, las cuales encuentran en este macizo el límite meridional de su área de distribución a Catalunya. Esta función la cumple también para otras especies hasta hace poco cercanas al Montseny pero que con el paso del tiempo y la continua alteración del territorio se han ido asentando en la zona, resguardándose así de la amenaza humana y de las modificaciones de su hábitat.

Además de los aspectos ecológicos y medioambientales, el Montseny es una montaña de un gran valor histórico y cultural. Las actividades ganaderas, agrícolas y forestales han tenido un valor decisivo en la modelación de su paisaje, aportando igualmente un legado arquitectónico importante (masías, cabañas de pastores, pozos, fuentes,...).

El hecho de que el Montseny sea una vasta zona verde situada a poca distancia de Barcelona y su área de influencia llevó a que en la década de los setenta se realizara lo que fue la primera ocupación urbanística de su entorno. Esto condujo a la aprobación, en 1977, de un plan de protección especial que lo catalogaba como parque natural de acuerdo con las regulaciones que establecía la ley del suelo.

El objeto era no sólo preservar el patrimonio natural y cultural de la montaña, sino también favorecer un desarrollo económico compatible con el mantenimiento del paisaje, así como ordenar y garantizar el uso social del Montseny como espacio para pasar el tiempo libre. Los valores de este macizo eran posteriormente reconocidos en 1978, cuando fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Nueve años más tarde, en 1987, la Generalitat de Catalunya daba su visto bueno a la creación del Parque Natural del Montseny.

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