Sudáfrica: un diamante en bruto

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En los últimos años el mundo ha comenzado interesarse por conocer realmente Sudáfrica, intentando ver más allá de los tristes acontecimientos políticos que ha vivido en décadas pasadas. Y ha empezado a descubrir la belleza natural del paisaje, la diversidad cultural, su riqueza gastronómica o los particulares sabores de sus vinos. Muchas personas, siguiendo los pasos de los grandes descubridores, han querido ver, oír, tocar, saborear, oler y sentir la punta meridional de África por sí mismas. Y su sorpresa ha sido más que grata. |
PILAR MUÑOZ / UNO CONTENIDOS
Cualquiera de los rincones de esta tierra de fuertes contrastes que es Sudáfrica puede servir para empezar nuestro pequeño recorrido. Tal vez la mejor opción sea partir del oeste buscando siempre el sol. Para ello nada más apropiado que el Parque Nacional de Western Cape, una de las reservas pantanosas más grandes del mundo con 27.600 hectáreas. Comprende una laguna, un estrecho de lodo, la marisma salada más grande de Sudáfrica, y playas rocosas y aisladas, apenas pisadas por el hombre y donde crecen, naturalmente, las flores Strandveld, las más bellas del país. Curiosa es sin duda la isla Marcus, y no por la salvaje violencia de su paisaje sino por ser el lugar donde se encuentra la colonia más grande de pingüinos africanos del mundo.
Ciudad del Cabo es una joya engastada en azul y nubes, es la ciudad que el viajero no debe dejar de visitar cuando va a Sudáfrica. Sir Francis Drake lo llamó "el cabo más hermoso en toda la circunferencia de la Tierra". La montaña plana llamada Montaña de la Mesa (Table Mountain), con sus verticales acantilados de piedra arenisca, es una de las vistas más famosas del mundo y es un monumento nacional. Junto con el Jardín Botánico de Kisternbosch y el resto de la península, forman el Reino Floral del Cabo, uno de los seis reinos que existen en el mundo. A pesar de ser el más pequeño, cubriendo solamente el 0,04% de la superficie de la tierra, es el reino más profuso con unas 8.500 especies de plantas, muchas de las cuales no existen en ninguna otra parte del mundo.
El complejo portuario de Victoria y Alfred (Victoria and Alfred Waterfront), es la atracción turística numero uno. Las opciones para el entretenimiento son innumerables: bares, restaurantes, tiendas de especialidades, mercados de artesanía y arte, cines, el acuario fascinante de los Dos Océanos y el Museo Marítimo, excursiones en barco alrededor del puerto y paseos en helicóptero. Obligada es la excursión a la Isla de Robben, donde Nelson Mandela y otros que lucharon en contra del apartheid fueron encarcelados durante muchos años.
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