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La eyaculación precoz masculina

Para combatir esta disfunción sexual, se precisan grandes dosis de paciencia y comprensión por parte de ambos miembros de la pareja, así como un estado de ánimo positivo.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Pareja con problemasSe considera que el hombre sufre de eyaculación precoz cuando habitualmente le sobreviene el orgasmo seguido de la eyaculación antes o inmediatamente después a la penetración vaginal. Este problema suele ser consecuencia de un mal aprendizaje del control seminal por parte del varón, por tanto, salvo raros casos, no se trata de ninguna disfunción sexual, sino más bien psíquica (o incluso cultural). No debemos olvidar que la mayoría de los mamíferos sufren de cierta eyaculación precoz, por tanto no debe resultar tan extraño que nuestros "machos" también pueden sufrirla. La solución de la misma suele ser relativamente sencilla, siempre que el hombre (o la pareja) este dispuesto a reaprender dicho aprendizaje de control seminal para poder gozar plenamente del sexo con su pareja.

Se cree que el hombre puede encontrar principalmente las causas de su eyaculación precoz en sus primeras experiencias sexuales, por ejemplo: si se masturbaba de manera rápida antes de que nadie pudiera descubrirle, o si practicó el sexo rápido en lugares públicos (el cine, el asiento del coche, etc.), o si sus primeros contactos sexuales fueron con prostitutas. El hecho de practicar el sexo buscando rápidamente el orgasmo, sea por la causa que sea, puede llegar a crear un hábito difícil de romper. Otro factor causante de la eyaculación precoz puede ser la práctica habitual del coitus interruptus. También está la cuestión del factor ambiental, pues es relativamente fácil que aquellas personas que se han formado en un ámbito religioso estricto en el que el sexo es visto como algo sucio y pecaminoso, sufran diversas disfunciones sexuales como la que ahora nos ocupa.

¿Qué se puede hacer al respecto?
Lo primero que hay que saber es que si el hombre se encuentra tenso o lleva un período largo de tiempo manteniendo su erección, o simplemente hace mucho que no mantiene relaciones sexuales, es casi fijo que eyaculará con prontitud. Y lo segundo, es que si quiere realmente solucionar su problema tiene que hacer a su pareja participe de él, en un ambiente de comprensión y confianza mutua será mucho más fácil solucionar el problema.

El hombre debe aprender a relajarse si quiere retrasar su eyaculación, pues ya hemos comentado que el tener tensa la musculatura favorece la eyaculación precoz, ésto puede conseguirlo controlando su respiración, o mejor aún, concentrándose en la penetración y en las sensaciones que esto le produce. También es aconsejable ir cambiando en el ritmo (más lento, más rápido), siendo especialmente recomendables los movimientos circulares, y en la posición, la más aconsejable es la de Andrómaca (mujer cabalgante y de cara al hombre) puesto que favorece tanto la relajación como el control de la eyaculación.

Por último se recomienda aumentar el número de contactos sexuales, pues cuando se sufre este problema se tiende a evitar el contacto sexual con el consiguiente perjuicio, puesto que cuando éste llega, el hombre se halla tan excitado que no puede controlar su eyaculación, mientras que si tiene relaciones de forma continuada, aunque se llegue al orgasmo rápidamente, tras éste, el hombre se relaja y busca una nueva erección y por tanto, un nuevo orgasmo. Así poco a poco y casi sin darse cuenta, el hombre irá retrasando su eyaculación.

Para combatir esta disfunción sexual, se precisan grandes dosis de paciencia y comprensión por parte de ambos miembros de la pareja, así como un estado de ánimo positivo y cierto grado de indiferencia ante el fracaso. Esta actitud ayudará a combatir la frustración y probablemente a retrasar la eyaculación.

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