La viagra es uno de los fármacos contra la impotencia más usados pero a veces hay remedios más sencillos. |
Si cogemos cualquier enciclopedia o diccionario y buscamos impotencia dirá algo así como: "condición en la que un hombre es incapaz de alcanzar la erección del pene, por lo que éste no alcanza la consistencia precisa para la penetración en las relaciones sexuales". Esta condición se denomina también disfunción eréctil, que muchos médicos y psicólogos consideran que entraña menos connotaciones negativas que impotencia. (El término impotencia posee un significado más amplio que el estrictamente médico: también puede significar falta de poder o incapacidad).
La impotencia no debería confundirse con la eyaculación precoz, pérdida de la libido, o ausencia de orgasmo; en todos estos casos puede obtenerse una erección satisfactoria. La incidencia aumenta con la edad y se cree que el 25% de los hombres mayores de 65 años son impotentes. Ciertas enfermedades pueden contribuir a la impotencia; la diabetes mellitus predispone a los hombres a manifestar disfunción eréctil y aproximadamente la mitad de ellos padece impotencia. Se cree que su aumento se debe también al incremento de la longevidad de la población, que conlleva más actividad sexual entre los ancianos. Se han descrito tratamientos para la impotencia en la antigua literatura egipcia, griega y romana.
La pastillita de los milagros
Si echamos la vista hacia atrás nos acordaremos de la extraordinaria histeria que causó el lanzamiento de Viagra, la nueva "medicina milagrosa" inventada para combatir la impotencia sexual en los hombres. Necesitó de apenas unas semanas para convertirse en el remedio más famoso del mundo, sobrepasando fácilmente la cobertura mediática y el reconocimiento público que habían recibido anteriores "best-sellers" como el ya universal antidepresivo Prozac.
El nuevo fármaco, puesto a la venta en Estados Unidos en abril de 1998, ha demostrado su efectividad en el tratamiento de la impotencia causada por envejecimiento, enfermedades vasculares, diabetes, operaciones de próstata, lesiones de médula espinal e incluso en algunas impotencias de origen psicológico. El sildenafil, que se comercializa con el nombre de Viagra, favorece el aumento de riego sanguíneo en el pene y provoca la erección. Pero este fármaco sólo funciona cuando el hombre está sexualmente excitado. Este extraordinario y estruendoso fenómeno de mercadeo sirve para recordarnos cuán poderoso es el viejo impulso masculino por transmitir su material genético.
Funcionamiento y efectividad de la viagra
La Viagra es rápidamente absorbida después de la administración oral y por lo regular el efecto máximo de la droga tiene lugar dentro de los 30 y 120 minutos (promedio 60 minutos). Se ha notado que la absorción de Viagra después de una comida rica en grasas disminuye hasta en un 29% con un retraso de hasta 1 hora en llegar a su pico de efecto.
Viagra es eliminada predominantemente por medio del metabolismo hepático (el hígado) y tiene un término de vida de aproximadamente 4 horas, en pacientes con salud considerada normal y sin antecedentes de padecimientos hepáticos. Y algo muy importante: Viagra, para ser 100% efectivo, debe ser tomado después de 4 horas de haberse ingerido el último alimento.