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Una cuestión de potencia

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Durante los estudios de índole abierta con pruebas dobles en un grupo testigo en pacientes con 65 años de edad promedio con diversos grados de disfunción eréctil, se comprobó que el 88% de los pacientes reportaron que Viagra había mejorado sus erecciones, tanto los aspectos de su función sexual tanto en frecuencia, como en firmeza y el mantenimiento de las erecciones, la frecuencia de orgasmos, frecuencia y nivel de deseo sexual, satisfacción y disfrute del intercambio sexual y una satisfacción en general dentro de la relación personal.

Los peligros
Un examen médico completo y la revisión de la historia clínica del paciente deben ser realizados para determinar un diagnóstico de disfunción eréctil, para detectar las causas probables e identificar el tratamiento apropiado. Es sabido que durante el acto sexual, la demanda de trabajo cardiaco es mayor que la normal como sucede con cualquier actividad física y por ello, el médico debe ponderar la condición cardiovascular del paciente para iniciar sin riesgos cualquier acción en el tratamiento de la disfunción eréctil.

En los casos reportados de muertes asociadas con Viagra, los factores que parecieron ser determinantes son dos: el exceso de entusiasmo de los usuarios (sobre todo aquellos con largos periodos previos de disfunción eréctil) y la ignorancia de los médicos de emergencia.

Para la mayor parte de pacientes, la dosis recomendable a tomar son 50 mg, ingeridos aproximadamente 1 hora antes de la actividad sexual. Sin embargo, Viagra puede ser tomado en cualquier momento dentro de un rango de 4 horas a media hora antes de la relación sexual. Basándose en la observación y previo comentario con el facultativo especialista, la dosis máxima puede llegar a 100 mg o disminuida hasta 25 mg pero la dosis máxima recomendada es de una vez diaria, no más.

En los últimos dos años han aparecido múltiples estudios que demuestran la facilidad con la que se compran ciertos fármacos a través de Internet. Viagra es la estrella de las ventas en este medio. Hay servicios legales que exigen una receta de un médico certificado para vender el producto. Sin embargo, empresarios sin escrúpulos que suelen radicar sus empresas en paraísos fiscales o países con regulaciones menos estrictas hacen negocio sin tener en cuenta las advertencias de los laboratorios. Estos están preocupados porque se pueden vender a pacientes para los que no está indicado, causando problemas de salud o no resultando efectivos, lo que influye negativamente en la imagen del producto.

A veces el remedio es más fácil
De acuerdo con un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EEUU), presentado en la Sociedad Americana de Urología, los tres factores que más se relacionan con la impotencia son la falta de ejercicio, el volumen del abdomen y el alcohol.

El Dr. Irwin Goldstein, considerado el padre de Viagra, confirma las declaraciones anteriores: "No crea que lo que más predice la disfunción eréctil es el tabaquismo, al hipercolesterolemia o la diabetes. Lo que de verdad está relacionado con la impotencia es la inactividad física", afirmó Goldstein. Por eso si su erección no es muy satisfactoria y ya está pensando en pedirle a su médico que le recete Viagra, piense en que quizás lo que tenga que hacer, en vez de consumir la píldora azul, es cambiar su estilo de vida.