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Volver al camino...

Meses atrás, viví una de las experiencias más dolorosas de mi vida... el separarme por causa ¿injustificada? de mi marido..., los primeros meses fueron un martirio para mí, sobre todo si tomamos en cuenta que yo no estaba de acuerdo con ese alejamiento pues lo amaba (¿pretérito?) y porque estaba segura de que los problemas que se nos presentaron... tenían solución.

ATELOIV ZEPOL / LECTORA DE MUJERACTUAL
Mujer tristeHa pasado el tiempo (para ser precisos 30 meses), y a pesar de haber tenido el mínimo contacto con él, puedo decir que mis sentimientos... ¡siguen en mi corazón!, quizá dormidos, quizá impacientes por su retorno, quizá multiplicados, quizá decepcionados... cual fuere la manera, siguen firmes y latentes, aunque quizá convencidos que ya nada podría ser igual...

Tratando de ver lo mejor en lo peor, puedo decirles que esos meses de "espera" ó "autoengaño" (pues inconscientemente sabía que no volvería), me permitieron ver las cosas desde otra perspectiva... más allá del dolor, del rencor, del desengaño, pude revalorarme como realmente soy, descubrir lo que quiero, reconocer mis errores para tratar de enmendarlos, pero sobretodo, de entender que nunca es tarde para retomar el camino de la vida... aunque en el intento (por causas propias ó ajenas) nos hayamos desviado varias veces... no voy a negar que me hubiese encantado compartir con él, este cambio positivo de mi persona... pues se dio gracias a él.

Alguna vez escuché que el hombre (no quiero con ello decir que sea la regla), tiene la capacidad de tomar decisiones de manera rápida e impulsiva sin tomar en cuenta otros factores, aunque quizá, más tarde que temprano (¿ó temprano que tarde?), se arrepientan!, y quizá su orgullo ó "machismo" no se lo permite reconocer... para el sexo opuesto es diferente, es decir, para la mujer, el tomar una decisión debe hacerse de manera consciente, considerando el asunto desde todos los ángulos y considerando todo lo que ello implica, y una vez decidida, es muy difícil dar marcha atrás, pues ya intentó todo lo que estuvo a su alcance para llegar a la mejor solución.

He comenzado una década importante de mi vida (los treintas) y estoy consciente de que no puedo permanecer en una continua espera, por lo que he decidido dar inicio (aún a mi pesar...) a formalizar mi situación... estoy en el proceso de mi divorcio... y hablo en singular, porque después de fallidos intentos de reconciliación y/o llegar a un amigable final... no obtuve respuesta alguna a tan postergada petición... es doloroso ver como la persona en la que había depositado todas mis esperanzas, en quien veía reflejados todos mis sueños y a quien me entregué en corazón y alma... actúe con tal indiferencia, es desesperante ver como se resiste a morir un amor agonizante, pero es mayor la frustración de ver que pudo haber tenido salvación esa hermosa (al menos para mí) relación... sin embargo, lo que equilibra tal dolor, es la satisfacción de saber que yo lo intenté y que podré volver amar con tal intensidad pero de ¡manera corregida y aumentada!...

Hace unos meses conocí a una persona... y aunque para mí es sólo un amigo, él me ha externado su amor y apoyo incondicional... tiene intenciones serias de tener un futuro en común y ofrece esperar en silencio la llegada del día en que yo corresponda a su noble sentimiento, a sabiendas, de que quizá nunca llegue ese anhelado momento para él... a veces creo que el destino ó ¿la vida?, nos depara situaciones injustas ó ¿irónicas?, pues hace que queramos a quien no nos quiere y perdamos la oportunidad de ser feliz con quien realmente nos quiere bien... ¿será miedo a volver a fracasar?, ¿miedo a no estar a la altura del otro ó que ese otro no esté a nuestra altura?, ¿miedo a volver a empezar?, ¿miedo a una continua comparación?, ¿miedo a no querer olvidar?... no lo sé, pero estoy convencida de que no hay mayor error que el "usar" ó "engañar" a otra persona, en el intento de retomar el camino a nuestro destino......

Volver al camino es...

  • tener la voluntad de volver a amar... a pesar de las cicatrices y heridas en el corazón,
  • tener la fortaleza para comenzar... sin importar los fracasos vividos,
  • tener el valor de aceptar... aunque estemos acostumbrados a esperar,
  • tener la capacidad de perdonar... aunque nos vuelvan a fallar,
  • tener el deseo la olvidar... lo que nos impide avanzar,
  • tener el valor de entregar... lo que deseamos tener,
  • tener la esperanza de hacer realidad... una ilusión,
  • volver al camino es... nunca desfallecer!