Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Un puntito de placer

(página 2/2) ... viene de

Cultura sexual femenina
Entre el 80% y el 90% de las mujeres obtienen sus orgasmos por estimulación directa del clítoris. Y un porcentaje muy menor, entre el 30% y el 40% lo obtienen eventual o regularmente también a través del coito. Las encuestas más recientes publicadas en Europa hablan de que sólo entre un 10% y un 20% de las mujeres de todas las edades reconocen haber localizado su punto G.

De entre las que dicen localizar su punto G, la mayoría afirman que les facilita la obtención de orgasmos múltiples sin que aparezca la sensación de irritabilidad que se produce en el clítoris tras un orgasmo.

Por fin, el punto G
El punto G es una zona localizada en la parte anterior de la zona interior de la vagina, a medio camino entre la entrada de la vagina y el cuello del útero. Tiene un tamaño similar al de un guisante pero en período de excitación puede llegar a duplicar o triplicar su superficie.

A la mujer le puede costar un poco localizárselo ella misma con sus propios dedos, es más sencillo que lo haga su pareja. Su estimulación más favorable debe comenzarse en estado de excitación, una vez iniciadas las caricias preliminares. Una estimulación "en frío" del punto G no suele ser práctica, ya que no reacciona con la rapidez del clítoris, por ejemplo.

Así pues, y estando la mujer excitada es sencillo localizarlo introduciendo uno o dos dedos en la vagina, y acariciando con suavidad la cara interior hasta encontrar una pequeña zona de textura claramente diferente, algo más rugosa que el resto de la vagina. Su estimulación puede realizarse mediante presión o mediante caricias regulares. La primera sensación de la mujer suele ser la de una urgencia de orinar, pero es sólo una sensación que se pierde rápidamente. La estimulación del punto G junto con otras formas de estimulación en el clítoris, la vagina o el ano, suelen producir intensos y duraderos orgasmos.

Como ya hemos dicho anteriormente, en algunos casos se produce una emisión rápida de fluido, denominado eyaculación femenina, que aumenta de forma considerable la sensación de placer y plenitud en el orgasmo.

De todos modos, igual que no hay dos mujeres iguales, tampoco existen dos puntos G iguales, y como siempre sucede en el sexo, lo mejor es experimentar con tranquilidad y compartiendo con la propia pareja las experiencias sentidas.

Ampliar

  • El punto G, cada vez menos mítico
  • El hombre y su punto G. Más vergüenza que placer