El arroz es la base de la dieta de medio mundo. Se trata de un alimento muy energético (y económico), bajo en grasas y de fácil digestión. También nos proporciona cantidades apreciables de vitamina B y minerales como calcio, fósforo, potasio y magnesio. El arroz es rico en almidón y no contiene gluten por lo que su consumo es recomendable para personas que padezcan la enfermedad celíaca.
Arroz blanco
El arroz blanco es consumido en todo el mundo, pero al tratarse de un arroz pulido (sin cáscara), ha perdido toda su fibra y aproximadamente el 60% de los minerales que poseía en un principio.
Dentro del arroz blanco encontramos diversas variedades según sea su grano. Por una parte encontramos el arroz de grano corto, ideal para la elaboración de pudines y postres como el arroz con leche, por ejemplo. Por otra, el arroz de grano medio, que absorbe mucho más líquido sin ponerse blando y pegajoso como el anterior y van muy bien para la elaboración de rissottos que exigen cocciones prolongadas. Y por último, el arroz de grano largo, que después de cocido queda suelto, ligero y esponjoso. Éste último procede mayoritariamente de Norteamérica y de la India, donde podemos encontrar dos variedades con nombre propio: el Patna y el Bastami.
El arroz molido o harina de arroz como su nombre indica es el resultado de moler los granos de arroz, con él realizaremos la sémola, pudines, galletas..., también podemos utilizarlo para espesar todo tipo de salsas.
Arroz integral
Por el contrario, cuando hablamos de arroz integral nos referimos al grano entero (con su salvado), que resulta más nutritivo que el anterior y además ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre y reduce el riesgo de padecer cáncer de colon. El arroz integral es rico en minerales como el selenio y el zinc.
Es verdad que le cuesta mucho más cocerse, alrededor de unos 40 minutos, y es necesario lavarlo previamente, pero también es verdad que es mucho más difícil que se pase de cocción. Su sabor es ligeramente más fuerte.
Una variedad de éste sería el arroz vaporizado, se trata de un arroz largo tratado con vapor a presión antes de haberle retirado la cáscara. Su color es más amarillento pero al cocerlo se vuelve blanco.
Otra virtud del arroz, o mejor dicho del líquido obtenido de su cocción (agua de arroz), es que resulta un remedio muy popular contra la diarrea gracias a sus propiedades astringentes. Para su preparación bastarán con 25 gramos por litro de agua. De todas formas se cree que el consumo regular de arroz alivia tanto la diarrea leve como el estreñimiento.
Cuando vayas a comprar arroz asegúrate de que no existan sedimentos en el paquete, consérvalo en un lugar fresco y oscuro, y procura no revolverlo al cocinarlo, de lo contrario éste se tornará pastoso. Un buen arroz debe tener consistencia, ofreciendo cierta resistencia al morder.