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Rojo pasión

Su profundo color rojo indica que contienen un alto contenido en antioxidantes, además de ser un preludio de su dulce e intenso sabor. Cerezas, fresas y fresones, tan buenos como para chuparse los dedos, y por si fuera poco, son ideales para las dietas de adelgazamiento.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
FresasFresas y fresones
Aunque su origen es chileno, el cultivo de fresas y fresones data en España del siglo XVIII. Actualmente podemos consumirlas todo el año gracias a los invernaderos, pero la mejor temporada calidad-precio son los meses de abril y mayo, luego son mucho más caras.

Las fresas son ricas en vitamina C, que purifica y revitaliza la sangre y ayuda a mantener la piel sana, y constituyen una buena fuente de hierro, combinación perfecta para prevenir o tratar la fatiga o la anemia. También son ricas en vitamina B, E y K, y en minerales como fósforo, calcio y potasio.

Fresas y fresones son ricos en pectina, fibra soluble que ayuda a nuestro organismo a bajar los niveles de colesterol y a eliminar los metales tóxicos como el plomo o el mercurio. Esto unido a sus propiedades antioxidantes convierte a esta deliciosa fruta en un alimento muy interesante para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Poseen igualmente propiedades antibacterianas, y según la medicina naturista el consumo de fresas puede prevenir dolencias como la artritis, el reuma o la gota debido a su contenido de ácido salicílico.

Las fresas también estimulan el apetito y facilitan la actividad intestinal, por lo que son muy útiles si padecemos de estreñimiento o hemorroides. Son utilizadas para limpiar y purificar el aparato digestivo, únicamente las personas que sufran de colitis deberán evitar esta fruta, pues sus semillas pueden causar irritación. Según la medicina popular, las fresas son capaces de eliminar los cálculos renales y biliares, además actúan como un tónico ligero para el hígado.

Las hojas de las fresas, pueden ser aprovechadas para realizar infusiones que aliviarán las vías respiratorias que se hallen inflamadas (en caso de rinitis, laringitis o faringitis).

Cerezas
Es una de las pocas frutas que no podemos encontrar todo el año en el mercado, su temporada es la estación estival y suelen hacer las delicias de los niños. Aunque existen más de 1.000 variedades distintas, podemos dividirlas en dulces y ácidas, mientras que las primeras son ideales para consumirlas crudas, las segundas lo son para la elaboración de pasteles, sorbetes y licores.

Las cerezas son ricas en potasio y carecen de sodio, por lo que constituyen un diurético muy eficaz y muy conveniente para personas (y niños) con tendencia al estreñimiento. Sus propiedades limpiadoras nos ayudan a eliminar toxinas y líquidos, limpiando nuestros riñones. También tienen efectos antiinflamatorios y antiartríticos gracias al ácido salicílico que poseen.

Además las cerezas son ricas en azucares como la fructosa, contienen vitaminas A, B y C, y minerales como el hierro, el calcio, el fósforo y el azufre. Poseen mucha fibra y ácidos naturales que estimulan las glándulas digestivas y depuran la sangre.

Su consumo puede mejorar enfermedades relacionadas con el hígado o el páncreas, y reducir los niveles sanguíneos de ácido úrico, lo que ayuda a prevenir la gota. Al ser una fuente importante de potasio, las cerezas nos ayudan a estabilizar el ritmo cardiaco y a mantener la piel sana.

Una infusión realizada con sus rabitos, puede ser un poderoso remedio para aliviar las flatulencias.