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La patata, importante fuente de hidratos de carbono
Según el Ministerio de Sanidad y Consumo, estamos asistiendo a un proceso de "americanización" en nuestra alimentación (exceso de proteínas y grasa y deficiencia de hidratos de carbono y fibra).
El estudio "Dime como Comes" publicado en el 2004 destaca el déficit de la población española en hidratos de carbono. Según este estudio, la población española, en particular los niños en edad escolar, presentan una media de consumo de cereales y patatas, principal fuente de hidratos de carbono de nuestra alimentación, de 4,63 raciones al día, presentando unos niveles inferiores recomendados (5-6 raciones al día).
Este estudio muestra la tendencia a consumir alimentos ricos en proteínas y a disminuir la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono.
Los hidratos de carbono que tiene la patata (19 g por cada 100 g), aportan energía indispensable para llevar a cabo una buena actividad física, así como para el mantenimiento de la actividad del cerebro.
La patata, una gran riqueza de fibra alimentaria
Las recomendaciones nutricionales para la población española sugieren un aporte mínimo de fibra de 30 gramos al día. Una ración de 300 gramos de patata contribuye a cubrir un 15% de las necesidades diarias. Si la patata se consume con piel, su aporte de fibra aumenta al 25% para la misma cantidad. Por ello, la patata es un alimento aliado de la salud, ya que su fibra contribuye al correcto funcionamiento del aparato digestivo.
La pared celular de la patata, y su piel, están formadas por glúcidos no digeribles, llamados celulosa y hemicelulosa; es decir, fibra. La unión de estas fibras, que atraviesan el tubo digestivo sin ser digeridas, aumentan el volumen de las deposiciones y su consistencia, fijando el agua, lo que permite luchar eficazmente contra el estreñimiento.
La fibra acelera el tránsito y hace que la absorción de azúcares simples y de grasas sea más lenta, por lo que es de gran interés para el tratamiento de la diabetes y el colesterol, y del mismo modo, puede tener una acción preventiva contra la aparición del cáncer de colon y de recto.
La patata, minerales de gran interés nutricional
El organismo requiere la presencia de minerales para su perfecto funcionamiento. Las funciones de los minerales intervienen en factores tan importantes como la regulación del transito neuromuscular, la formación de parte de tejidos como hueso y dientes, la regulación la permeabilidad de las membranas celulares, el balance hidroeléctrico y el ácido - base. Por tanto, la ingesta de alimentos ricos en minerales, como la patata, es vital para el buen funcionamiento del organismo.
La presencia de minerales en la patata es homogénea, siendo mayor su presencia justo bajo la piel. Al pelar las patatas se favorece una pérdida en vitaminas y minerales, sobre todo si se pela antes de la cocción.
El potasio juega un papel esencial en la contracción muscular, en el buen estado de la piel y en el buen funcionamiento cardiaco.
La patata es una fuente importante de potasio (564 mg por 100 gramos) y está a la cabeza de los minerales presentes en la patata. Si lo comparamos con el plátano (350 mg por 100 gramos), alimento conocido por ser rico en este mineral, los niveles de potasio son mayores en la patata.
Las necesidades diarias de potasio se estiman en 29 mg/kg. de peso. Una ración de 300 gramos de patatas cubre el 83,35% de estas necesidades en un adulto de 70 kg. de peso. Por el contrario, si el producto está pelado, cubre hasta un 55,56% de las necesidades.
La patata cuenta también con una buena densidad nutricional en magnesio. El magnesio es un importante constituyente de los huesos y además actúa como activador enzimático. El cuerpo humano tiene una media de 28 gramos de magnesio, localizados en más de un 60% de los huesos, el 26% en el músculo, y el resto en tejidos blandos y fluidos corporales.
Las recomendaciones nutricionales para la población española para la ingesta de magnesio, son entrono a 420 mg para un adulto de unos 70 kg (6 mg por kg. por día). Una ración de 300 gramos de patatas cubre un 19,28% de las necesidades de un adulto de 70 kg. de peso.
La patata cuenta con otros minerales igualmente apreciados como son el hierro, el zinc, el cobre, el fósforo, el azufre, el cloro, el sodio, el cromo, el manganeso, el níquel, el cobalto e incluso el vanadio. Todos estos minerales juegan un papel importante como catalizadores en el organismo.