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Gambas y cigalas por Navidad

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Es el marisco por excelencia en época navideña, es fácil encontrarlos en cada casa alguno de los días en los que se celebra esta festividad. Son fáciles de preparar y de un sabor exquisito. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Las cigalas que más se aprecian por su sabor son las que se pescan en aguas frías, sobre todo de Escocia o Islandia; también hay muy buen marisco en Galicia (España). En los mercados las podemos encontrar crudas, cocidas o congeladas; vivas es difícil ya que no sobreviven mucho tiempo después de su captura.
Las gambas es un tipo de marisco muy delicado, que hay que consumir fresco, si no es posible, ya que el precio en los mercados se dispara, podemos encontrarlas congeladas o cocidas, sin que por ello pierdan su capacidad nutritiva ni su sabor, puesto que se congelan en el mismo instante en que se capturan a bordo de los barcos de pesca, por eso conservan su frescura y sabor intactos.
Lo más difícil: ¿cómo pelarlas?
- Las cigalas
En el caso de las cigalas, pelar las colas no es tarea fácil porque la parte exterior es bastante dura. Una manera sencilla sería una vez separado el cuerpo de la cabeza, partir por la mitad el primer anillo de la cáscara, el que está más cerca de la cabeza, y después tirar del extremo de la cola, de esta manera se deslizará la cáscara dejando al descubierto la carne de la cola entera.
- Las gambas
Se separa primero la cabeza de la cola, después haremos una incisión con un cuchillo afilado por la parte inferior y separaremos la cáscara de la carne con cuidado, separando hacia ambos lados las patas y la cáscara. Cuando ya tengamos pelada la gamba, haremos otra incisión pero ahora por la parte superior de toda la cola, con el fin de extraer esa rayita negra que se ve, que no es más que el intestino, de esta forma evitaremos encontrarnos con restos de arena o con un sabor algo amargo.
Ambos mariscos pueden prepararse de distintas formas, fritos, al vapor, al horno o simplemente cocidos. Las cigalas si se cocinan hervidas y enteras, deben sumergirse en agua salada hirviendo durante 10 minutos como máximo. En el caso de las gambas no necesitan más de 2-3 minutos, puedes saber si ya están hervidas por el tacto, si no resbalan al tocarlas, es que están cocidas.
Os ofrecemos dos recetas exquisitas y muy fáciles de elaborar que podéis cocinar cualquier Navidad.
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