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Colesterol, ¿qué es necesario saber?

La arteriosclerosis puede provocar lesiones en las arterias, sobretodo en las coronarias.

DEPARTAMENT DE SALUT / GENERALITAT DE CATALUNYA
Placa de ateroma producida por el colesterolDiversos estudios demuestran que las personas que presentan el nivel de colesterol permanentemente elevado tienen más riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio que no las que mantienen unos niveles más bajos. Así mismo, la arteriosclerosis puede provocar problemas circulatorios en otras partes de nuestro organismo (extremidades, cerebro, riñones...). Además, es preciso recordar que el tabaco, la tensión sanguínea alta, la obesidad y la diabetes son factores que potencian la capacidad lesiva del colesterol.

El colesterol que nuestro organismo utiliza normalmente tiene dos orígenes: la alimentación y el que el organismo elabora. Nuestro cuerpo necesita colesterol por desarrollar numerosas funciones, como son producir hormonas, ayudar la formación de bilis y de vitamina D, y para que se mantenga la estructura celular del organismo.

Hay dos aspectos que es necesario considerar: uno es la importancia que tiene en todos estos procesos, y otro, muy diferente, es el aumento de los niveles de colesterol en la sangre por encima de los considerados adecuados, lo que puede ocasionar problemas de salud importantes, ya que este nivel excesivo de colesterol está directamente relacionado con la arteriosclerosis.

Aliméntate bien
Una alimentación equilibrada es el primer paso para la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiocirculatorias.

Es recomendable

  • Aumentar el consumo de fibra alimentaria con ensaladas y verdura en general, legumbres, fruta fresca…
  • Consumir leche y productos lácticos descremados o semidescremados.
  • Utilizar aceite de oliva tanto para cocinar como para condimentar.
  • Consumir frutos secos, ya que son muy convenientes para la salud, siempre que se tenga en cuenta el elevado valor calórico que aportan.
  • Consultar a tu equipo sanitario el posible consumo, siempre moderado, de bebidas alcohólicas.

Es recomendable reducir el consumo de

  • Yema de huevo, por el elevado contenido de colesterol.
  • Pastelería en general (ensaimadas, pastelitos envasados, chuchos, etc.), ya que suelen ser productos con cantidades importantes de grasas incluidas en su composición.
  • Café y té, que se puede consumir con moderación si el médico no indica lo contrario.
  • Comidas precocinadas, que no son aconsejables. Evita las grasas animales como las mantecas y mantequillas, tanto para cocinar como para consumo crudo.
  • Grasa de carnes, derivados y embutidos, patés, cerebro, hígado...

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