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La diabetes, una enfermedad superable

Una persona diabética no se cura, pero con un tratamiento adecuado, puede llevar una vida prácticamente normal.

MARÍA LUISA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Aparato para medir el nivel de azúcar en sangre
La glucemia o azúcar en la sangre se mantiene de una forma normal, dentro de unos límites que oscilan entre los 60 y 100 mg/dl.
La diabetes es una enfermedad crónica, que aparece como consecuencia del aumento de los niveles de azúcar en la sangre y que se caracteriza por una dificultad del organismo para utilizar adecuadamente los hidratos de carbono.

La glucemia o azúcar en la sangre se mantiene de una forma normal, dentro de unos límites que oscilan entre los 60 y 100 mg/dl, nunca sobrepasan los 140 mg/dl aún después de una comida abundante en hidratos de carbono o azúcares, que transcurridas dos horas volverán al nivel inicial. Esta elevación de los niveles se denomina hiperglucemia. Cuando los niveles están por debajo de 60 y 40 mg/dl se denomina hipoglucemia.

La glucosa tiende a descender con el consumo de la misma pero puede aumentar tras un ayuno, ejercicio físico fuerte o con el frío, se puede decir en general que aumenta en aquellos estados en los que el organismo necesita un mayor aporte de energía. Este fenómeno está medido por una hormona llamada insulina.

¿Qué es la insulina?
La insulina es la hormona encargada del mantenimiento del nivel normal de la glucosa en la sangre. Cuando el organismo carece de esta sustancia, se deberá suministrar a través de una inyección una o dos veces al día. Es aconsejable que la persona diabética aprenda a inyectarse ella misma, teniendo en cuenta que las zonas más adecuadas son los brazos, los muslos y el vientre.

Síntomas para detectar la diabetes
Síntomas que pueden aparecer en un diabético son:

  • sequedad de boca
  • orina abundante
  • pérdida de peso
  • retraso en la cicatrización de las heridas

    El diagnóstico se efectuará con un análisis de sangre para conocer la cantidad de glucosa que hay en ella, también con la detección de glucosa en la orina. Y con la realización de una curva de glucemia que se realiza tras haber ingerido glucosa en abundancia.

    Curva de glucemia
    La curva de glucemia es el procedimiento más utilizado para diagnosticar la diabetes. Consiste en la determinación del nivel de glucosa en la sangre después de haber ingerido cierta cantidad de azúcar por vía oral. La prueba se realiza por la mañana y en ayunas.

    En primer lugar se extrae sangre y se mide la cantidad de glucosa que contiene. Luego, el paciente ingiere 100 gramos de glucosa disueltos en 250 ml. de agua y a la media hora, se le extrae por segunda vez sangre determinando la cantidad de glucosa existente. La operación se repite cada media hora durante dos horas. Con los valores obtenidos se confecciona la curva de glucemia.

    Hay que tener en cuenta

    • Las mujeres diabéticas que estén embarazadas deben someterse a un riguroso control durante toda la gestación, pues las variaciones del nivel de glucosa que se producen en esta etapa obligan a modificar la cantidad de insulina a inyectar. Siendo muy favorable seguir una dieta hipocalórica muy severa, con el fin de evitar el aumento de peso del feto.

    • Si una mujer diabética toma pastillas anticonceptivas, seguramente aumentarán las cifras de glucosa en la sangre, pero se pueden reajustar las dosis de insulina o aconsejar antidiabéticos orales, ya que con frecuencia se puede seguir con las pastillas, aunque en estos casos se debe seguir un control médico muy estricto.

    • Es sabido que la administración de cortisona aumenta considerablemente la glucemia, exigiendo una elevada secreción de insulina que muchas veces el páncreas no puede realizar. Pero con la interrupción de dicha sustancia desaparece la diabetes que ha podido ocasionar.

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  • Convivir con la diabetes