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Anticonceptivos

En la sociedad actual miles de parejas alrededor del mundo mantienen, de manera frecuente relaciones sexuales, sin que por ello estén preparados para traer un nuevo ser al mundo. Para evitarlo, y para prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual tan graves como el SIDA, científicos de medio mundo no cesan en las investigaciones relacionadas con los anticonceptivos.

MERCEDES MARCO / UNO CONTENIDOS
AnticonceptivosEl sexo, además de ser nuestro método de reproducción, es una forma de comunicación humana. Por ello, muchas parejas, que todavía no se han planteado el tener descendencia, o que si la tienen no buscan incrementarla, necesitan de alguna medida para evitar el embarazo y continuar haciendo el amor, ya que la abstinencia, método que defiende la Iglesia Católica, no suele ser practicada por la mayoría. Estas medidas o métodos son los llamados anticonceptivos, los cuales se conocen desde la antigüedad, aunque han ido evolucionando con el paso de los años hasta convertirse en lo que son ahora. Por otra parte, los científicos de medio mundo no cejan en el empeño de conseguir métodos para el control de la natalidad más efectivos, más cómodos en su forma de empleo y sin efectos colaterales tan molestos como el aumento de peso o las náuseas.

Los métodos costumbristas
Los métodos que son llamados costumbristas en algunos estudios son aquellos que proceden de la creencia popular o de la tradición y que suelen responder a una profunda ignorancia sobre el tema. Los más conocidos son el coitus interruptus, la ducha postcoital y el de lactancia materna.

El coitus interruptus consiste en sacar el pene de la vagina con anterioridad a la eyaculación. En teoría, este método debería ser tan efectivo como algunos de los métodos de contracepción más convencionales, pero en la realidad no resulta así, ya que, en la práctica, frecuentemente se escapa algo de semen.

Otra de las creencias es que si la mujer se ducha después de la relación sexual, tampoco quedará embarazada, lo que es totalmente falso, ya que el espermatozoide puede llegar más allá del cervix dentro de los 90 seg. posteriores a la eyaculación.

Asimismo, hemos de desmentir la creencia de que las mujeres no ovulan durante la lactancia. En el 6% de las mujeres, la ovulación vuelve con el primer ciclo después del parto. Sin embargo, sí es cierto que las madres que están dando de mamar no pueden tomar la píldora durante la lactancia, pero sí pueden utilizar otros métodos como los llamados de barrera o la mini píldora.

Los métodos tradicionales
Siguiendo la clasificación que hemos comenzado en el epígrafe anterior, los métodos tradicionales serían aquellos que se utilizan desde hace mucho tiempo y que son utilizados tanto por hombres como por mujeres de medio mundo.

Entre estos métodos se encuentran los preservativos, que son unas delgadas fundas de látex que se ponen con anterioridad a la relación sexual. El preservativo protege además contra las enfermedades de transmisión sexual. Éste es un método bastante eficaz cuyo orden de efectividad ronda los 12 embarazos por cada 100 mujeres en un año de uso. Su eficacia aumenta cuando se usan también espermicidas, que son espumas, cremas o supositorios que, metidos en la vagina con anterioridad a la relación sexual matan a los espermatozoides. Los espermicidas también son fáciles encontrarlos, pero no son demasiado fiables si se usan solos.

Otro de los métodos tradicionales es el diafragma, que es una copa flexible de goma que se llena de espermicida en crema y se pone en la vagina son anterioridad a la relación sexual. Se debe dejar en el lugar de 6 a 8 horas después de la relación sexual y deben ser prescritos por el médico que determina el tamaño y tipo apropiado de diafragma para cada mujer. Además del diafragma, existen otros métodos parecidos como la esponja anticonceptiva vaginal, que tiene una aplicación similar.

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