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¿Qué es la cistitis?

Hay muchas mujeres que sufren dolores y malestar al orinar, puede deberse a una infección típicamente femenina que puede tratarse de una forma muy efectiva con antibióticos, aunque siempre es mejor la prevención.

GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Mujer comiendo una ensalada¿Cómo saber si padecemos esta infección?
La cistitis es una infección de las vías urinarias que puede tener su origen en bacterias, sobre todo la Escherichia Coli, que ya estaban en la vejiga urinaria o que proceden del exterior. Es frecuente que la primera vez que se sufre una cistitis sea después de mantener una relación sexual y que después vayan apareciendo después de practicar el coito, ello es debido quizás a la falta de excitación y por tanto de lubrificación de la vagina.

Los principales síntomas de esta infección suelen ser muchas ganas de orinar y con mucha frecuencia, sobre todo por la noche.

Se notan molestias al orinar que pueden ir de una pequeña molestia a un fuerte ardor, se suele notar en la zona más alta del pubis y en la parte baja de la espalda.

Es posible que aparezca sangre en la orina, que no pasa siempre pero sí en una tercera parte de las mujeres que la sufren, o que la orina esté muy turbia.

¿Cómo se diagnostica la infección?
Normalmente se dan todos los síntomas descritos anteriormente, pero al acudir al médico, éste se puede asegurar con un análisis de orina en los que pedirá dos pruebas un urocultivo y un antibiograma.

El urocultivo es para ver qué cantidad de gérmenes existen en la orina y el antibiograma determina la sensibilidad de esos gérmenes a algunos antibióticos.

El resultado de estas pruebas, si efectivamente se padece una cistitis, es que aparecen un número muy alto de bacterias en la orina.

¿Por qué la padecen sobre todo las mujeres?
Una explicación clara es que es debida a la anatomía del aparato urogenital de la mujer, la uretra de las mujeres es mucho más corta que la de los hombres y la vagina está muy cercana al ano con lo cual es fácil que las bacterias que se alojan en el intestino grueso y que producen las infecciones puedan pasar a ésta fácilmente.

Es más fácil sufrir esta infección en épocas frías ya que cuando las temperaturas son bajas el sistema inmunitario baja las defensas.

Prevención de la enfermedad

  • Lo más eficaz es beber mucho líquido o comer verduras y frutas que contengan mucha agua, de esta forma se orina al menos un litro y medio al día. El agua es fundamental pero también puede tomarse leche, zumos o infusiones.

  • Hay que mantener una higiene estricta de la zona y limpiarse de una forma determinada, es decir, cuando terminamos de defecar el movimiento para limpiarnos debe ir de delante hacia atrás para evitar que lleguen restos de gérmenes de las heces a la vagina y si es posible, después de cada defecación lavar la zona con agua y jabón.

  • No hay que llevar mucho tiempo ropa mojada y si vamos a una piscina o a la playa es conveniente cambiarse de ropa después de haberse secado perfectamente. Es recomendable utilizar ropa interior de tejidos naturales ya que los sintéticos no dejan transpirar.

  • Es muy importante ir al baño siempre que se sientan ganas de orinar, no aguantarse nunca la orina.