Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Transtornos menstruales

Por que resulta algo normal que a lo largo de los años fértiles de una mujer, su período o menstruación vaya cambiando, vamos a conocer algo mejor las posibles y más frecuentes irregularidades que éste puede sufrir.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Falta o escasez del período
La falta de período menstrual (amenorrea) o la aparición de éste a intervalos mucho más prolongados de lo habitual, es una consecuencia directa de una alteración hormonal, una vez se haya descartado un posible embarazo, claro está. Dicha alteración hormonal puede ser debida a numerosos factores, como haber seguido una dieta adelgazante excesivamente estricta, haber dejado de tomar la píldora, llevar a cabo un programa de preparación física muy riguroso (como puede ser el caso de algunas atletas), padecer algún trastorno emocional (sea por la causa que fuere) o sufrir algún problema glandular (ya sea de la tiroides o de pituitaria).

La causa más frecuente de amenorrea suele ser debida a algún trastorno emocional, de ahí que se deje pasar un plazo de seis meses, en los cuales nuestro organismo volverá a la normalidad y reaparecerá la menstruación de nuevo. Pero si no es así, se deberá acudir al especialista. Éste someterá a la paciente a un reconocimiento médico general y ginecológico, además de mandar hacer unos análisis de sangre en los que se medirá el nivel de hormonas.

Si el médico no encuentra ninguna enfermedad, no es muy recomendable someterse a un tratamiento hormonal, a no ser que se desee un embarazo, pues una vez tenemos la certeza de no padecer ninguna enfermedad casi resulta preferible no tener la regla o tenerla con menor asiduidad que someterse a un tratamiento hormonal sólo para provocar su aparición.

Período muy abundante o menorragia
La menorragia es el fenómeno contrario de la amenorrea, es decir, el período sigue apareciendo con su regularidad habitual, pero de manera mucho más abundante, incluso se prolonga con más de días de lo habitual y en la mayoría de las veces viene acompañado de coágulos.

Si en pocos meses el problema no se soluciona por sí mismo, habrá que acudir al médico. Éste realizará una revisión general y comprobará nuestra tensión arterial, así como nuestro nivel de hierro en sangre. También deberemos acudir al ginecólogo para que éste descarte la existencia de algún fibroma o tumor vaginal.

Para aquellas mujeres mayores de 35 años resultará muy recomendable someterse a un legrado vaginal, que es una operación menor con anestesia y que no requiere hospitalización. El legrado vaginal consiste en limpiar la matriz para luego someterla a un reconocimiento microscópico y descartar así un posible cáncer de matriz. Normalmente este problema suele desaparecer con medicación.

Períodos irregulares
Puede darse el caso de que el período se vuelva completamente irregular, que aparezca de manera imprevisible y que varíe tanto su volumen como su duración, sin orden ni concierto.

Este molesto problema suele analizarse mediante legrado, al igual que en caso anterior y corregirse mediante tratamiento hormonal.

Conviene matizar que todo este tipo de irregularidades suelen darse con mayor frecuencia en mujeres menores de 20 años o en aquellas mayores de 35, aunque indiscutiblemente pueden darse casos en cualquier edad, por ejemplo tras un parto el período puede volverse mucho más abundante. Muchas pueden ser las causas, tanto físicas como psíquicas, que pueden alterar nuestro período sin que esto constituya (en la mayoría de los casos) un motivo relevante de preocupación.