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Las personas con anorexia nerviosa presentan gran variedad de manifestaciones físicas y psíquicas. Entre las físicas destacan las alteraciones endocrinas ya señaladas (amenorrea) y las derivadas de un largo periodo de malnutrición (hipotensión, bradicardia, fatiga, etc.). Además, los anoréxicos tienden a ser personas hiperactivas durantes los primeros estadios de la enfermedad.
Sin embargo, el mayor problema deriva de las alteraciones mentales. Quien, por su enfermedad, no es capaz de percibir adecuadamente su cuerpo (se siempre gordo), puede tener el mismo problema en otras facetas. Por ello la mayoría de estas personas presentan distintas alteraciones psicopáticas asociadas, junto a dificultad para relacionarse con familiares y amigos (aislamiento), y estados de depresión, ansiedad, etc.
Tratamiento
Hoy, el tratamiento de la anorexia nerviosa ha progresado enormemente. Si la persona acude a los servicios médicos adecuados, tras un tratamiento (eso sí prolongado), normalizará su situación. La enfermedad se ha instaurado lentamente, y lentamente iremos curando a la persona.
Básicamente, el tratamiento consiste en conseguir, por un aparte, que la persona recupere peso y normalice su dieta y hábitos de alimentación (la extrema delgadez y la dieta desequilibrada amenazan la salud); y, por otra, que sus pensamientos incorrectos acerca de la comida, peso y figura se normalicen, al tiempo que lo hacen las distintas alteraciones psicopatológicas que tiene (por ejemplo, relación anómala en el ámbito familiar y social). El equipo médico que le atiende determinará si el tratamiento será ambulatorio o precisa hospitalización.
No quisiéramos finalizar sin recordar que es preciso prestar una adecuada atención a los hábitos de alimentación. Tan malo es caer en un excesivo alarmismo como pensar que la anorexia es un problema inexistente.
Es grave si...
- Se produce una pérdida de peso del 15%, o superior, del peso teórico (peso normal).
- Se fracasa en el intento de aumentar el peso hasta el peso teórico.
- Existe miedo a ganar peso o a convertirse en un obeso aún estando por debajo del peso teórico para nuestra altura y sexo.
- Hay alteración de la percepción del peso o silueta corporal; es decir, cuando estando delgados, al mirarnos al espejo nos vemos gordos.