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La fibra

Está comprobado que una dieta pobre en fibra favorece muchas enfermedades, especialmente aquellas relacionadas con el intestino.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
VegetalesLa fibra debería ser un componente importante de nuestra dieta puesto que su consumo ayuda a prevenir numerosas enfermedades como los cálculos biliares, varices, caries e incluso tumores de colon, todas ellas muy habituales en el mundo occidental, precisamente a causa de nuestra deficiente alimentación, rica en grasas y azúcares y pobre en fibra. Los españoles, sin ir más lejos, consumimos mucha carne y poca fibra, y hemos de recordar que los productos de origen animal no contienen fibras, éstas se hallan en las verduras, frutas frescas y secas, frutos secos, cereales integrales y legumbres secas.

La dieta de una persona adulta debe contener alrededor de unos 30 gramos diarios de fibra, de no ser así, está comprobado que una dieta pobre en fibra favorece muchas enfermedades, especialmente las relacionadas con el intestino: estreñimiento, hemorroides, diverticulosis, colon irritable, etc., esto se debe a que al comer poca fibra vegetal nuestras heces disminuyen de tamaño y por tanto las paredes del intestino están sometidas a una presión mayor.

Las fibras no se digieren, y por tanto quedan depositadas en el interior del intestino grueso sin asimilarse. Como consecuencia -y en parte gracias a sus propiedades de retención hídrica, es decir, la fibra absorbe importantes cantidades de líquidos que llegan por el intestino delgado, regulando así el funcionamiento intestinal y asegurando una evacuación regular- la comida pasa con mayor rapidez a través del intestino, favoreciendo la indispensable limpieza que el intestino grueso y delgado necesitan, ya que de no ser así las heces permanecerán más tiempo pudriéndose en el colon, apareciendo el estreñimiento. Así pues, podemos decir que el consumo de fibra resulta muy eficaz para luchar contra el estreñimiento, pero no sólo se queda ahí la capacidad que posee la fibra tanto, pues tiene además efectos anticancerígenos a largo plazo.

Otra propiedad beneficiosa del consumo de fibra es su facultad para el tratamiento de la diabetes o para regular los niveles de colesterol en la sangre. Además las fibras constituyen también una fuente importante de energía, y de ello saben mucho los vegetarianos.

Si deseas aumentar la ingesta de fibra en tu dieta habitual, bastará con que sustituyas el pan blanco por pan integral, que consumas igualmente pasta y cereales integrales, y mucha fruta fresca, especialmente las moras y las frambuesas son muy ricas en fibra. Come con regularidad legumbres y verduras, y puedes añadir a tus guisos de carne alguna fruta seca como albaricoques, higos o ciruelas, así lograrás aportar fibra a tus platos de carne también. Otra opción sería tomar salvado, es una fuente de fibra barata y fácil de añadir a tu dieta, puedes encontrarla en forma de pastillas o copos, con una cucharada sopera bastará, que puedes tomar mezclando con un yogur, por ejemplo.