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Con un poquito de sal... ¿mejor?

La costumbre de sazonar todos los alimentos con sal además de la ingestión de productos que la contienen en su composición pueden hacer que a la larga suframos de una enfermedad denominada hipertensión. Prevenirla o curarla depende de nosotros mismos y de la capacidad de cuidar nuestra dieta.

GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Salero con salBásicamente la hipertensión conduce a una subida de nuestra presión arterial provocada por la ingesta de demasiada cantidad de sal, que una vez digerida con el resto de alimentos pasa al torrente sanguíneo. Una vez allí, la sangre demanda más cantidad de agua para contrarrestar el efecto de la sal y esto hace que aumente la cantidad de líquido que pasa a través de las arterias haciendo consiguientemente que aumente la presión arterial, sobre todo para aquellas personas que tienen problemas de obturación de arterias por causa del colesterol o la nicotina.

¿Cuales son las principales causas de esta enfermedad?

  • Dieta demasiado rica en proteínas
    Está demostrado que las personas que sufren de hipertensión tienen niveles muy elevados de ácido úrico en la sangre y éste sólo aparece en exceso cuando la dieta es demasiado rica en proteínas o sea se come demasiada carne, pescado o mariscos.

  • Tabaco y alcohol
    El tabaco va obstruyendo poco a poco las arterias y las venas, con lo que ayuda a estrecharlas y a producir mayor presión de la sangre que circula por ellas. El consumo desmesurado de alcohol provoca un endurecimiento de las venas y arterias.

  • El estrés
    También es un factor determinante de la aparición de la hipertensión. Se ha demostrado que en las ciudades grandes comparadas con pueblos o ciudades más pequeñas, existen muchos más casos de esta enfermedad debido a los estados de ansiedad que se crean por la vida cotidiana.

  • En las mujeres
    Las alteraciones hormonales debidas a la toma de anticonceptivos o al periodo de la menopausia pueden ser desencadenantes de una situación de subida de la presión arterial. Es conveniente consultar al médico en estos casos.

¿Cómo combatirla?
En general y como prevención total es evitar la sal en las comidas sustituyéndola por otros condimentos que pueden aumentar el sabor de los alimentos, como un poquito de pimienta, limón, vinagre, etc.,

Aparte de estas medidas del todo naturales, existen fármacos recomendados en casos severos de la enfermedad.

Existen varios remedios naturales muy efectivos contra la hipertensión que ya conocían los griegos y romanos, uno de ellos y el más importante es el ajo, pero hay que tomarlo crudo. Para notar sus efectos hay que tomarlo en ayunas mezclado con algún zumo o bien cortado a trocitos encima de la comida. Un truco para evitar que el ajo nos repita, es abrirlo por la mitad y extraerle ese tallo que hay en el interior.

En segundo lugar estaría la cebolla y el puerro seguido de todas aquellas verduras y frutas con propiedades diuréticas como el calabacín, el pepino, la sandía o el melón.