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Las mejores verduras: para niños y mayores

Las verduras son buenas para todos, aunque dada la extensa variedad existente, encontramos verduras especialmente recomendadas para los niños por su virtud de potenciar el crecimiento, y verduras especialmente recomendadas para los más mayores de la casa gracias a sus propiedades antioxidantes y al importante aporte de vitaminas que realizan, tan necesario en esa época de la vida.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Bandeja de verduras Grelos
Se conoce con este nombre a los brotes tiernos y comestibles de los nabos, sus hojas son verdes y su sabor ligeramente dulce, muy típicos en Galicia y algunas zonas de León, donde se consumen hervidas, al vapor o en potajes, de sobra son conocidos los famosos platos gallegos: lacón con grelos o el cocido gallego.

Los grelos poseen grandes virtudes nutritivas y diuréticas, y tienen pocas calorías (tan sólo 11 por cada 100 gr), además resultan ser una excelente fuente de betacarotenos, folatos, calcio, hierro y vitamina C. También poseen algo de vitamina A y de fósforo, y por supuesto, como todas las verduras, fibra.

Los grelos, al igual que las acelgas y las espinacas, son especialmente recomendables para los niños, ya que estas tres verduras debido a la gran cantidad de clorofila que poseen, ayudan mucho más a crecer que otros alimentos.

Acelgas
Las acelgas también son poco conocidas en muchas zonas de España, reduciéndose su consumo casi exclusivamente a la comunidad autónoma de Aragón y Cataluña.

Las acelgas disponen de largos tallos de color blanco y grandes hojas verde oscuro, siendo comestibles tanto su tallo como su hoja. Son ricas en diversos minerales como el calcio, el fósforo, el hierro y el magnesio. Contienen igualmente vitaminas A y C, fibra, y unas 33 calorías por cada 100 gramos.

Otra virtud de las acelgas es que son consideradas un alimento "desodorante", es decir, su consumo regular puede ayudar a reducir el mal olor corporal como consecuencia de un sudor excesivamente espeso.

Guisantes
Los guisantes secos ya formaban parte de la cocina medieval, especialmente formando parte de sopas y purés. En la actualidad podemos consumirlos todo el año, ya sea congelados, enlatados o frescos (en verano). Mucha gente prefiere los primeros porque resultan más tiernos y contienen menos cantidad de almidón.

Los guisantes, también conocidos como arvejas o chicharros, son una buena fuente de fibra, proteínas, folatos, fósforo, hierro, magnesio y vitaminas H, C y B1. Precisamente como consecuencia de su importante aporte de vitaminas, el consumo regular de guisantes es de vital importancia durante la vejez.

La vaina de los guisantes es algo basta al paladar por eso se consumen desgranados, aunque existe una variedad de vaina china, también denominados bisaltos que pueden consumirse con vaina incluida, ya sea hervidos, salteados o en tortilla.

Judías verdes
Esta popular verdura de vaina grande y plana podemos conseguirla en el mercado durante todo el año, resultando ser una buena fuente de betacarotenos, vitamina C y A, ácido fólico, hierro, potasio y fibra.

Si comemos regularmente judías verdes ayudaremos a nuestro organismo a protegerse contra la cirrosis, además es uno de los alimentos considerados como tranquilizantes o antiestrés, y también antienvejecimiento, pues gracias a sus propiedades antioxidantes, capaces de neutralizar los radicales libres, evitarán que estos últimos se acumulen en nuestro organismo y deterioren las células.