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Ludopatía

La ludopatía o adicción al juego suele hacer mella en sujetos que llevan una vida aburrida y monótona, para ellos el juego se convierte en una vía de escape, éste les proporciona experiencias intensas y emocionantes.

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
La ludopatía o adicción al juego suele hacer mella en sujetos que llevan una vida aburrida y monótona, para ellos el juego se convierte en una vía de escape. Éste les proporciona experiencias intensas y emocionantes, buscan en estos juegos de azar, especialmente máquinas tragaperras, una excitación que supla sus carencias emocionales.

Al ludópata le gusta jugar solo, y siente una falso control sobre el juego, que tiene fases de perdidas y ganancias, éstas últimas son para él recompensas que le incitan a seguir jugando. Aunque lamentablemente las perdidas son más numerosas que las ganancias, llegando a perder mucho dinero, más del que habían planeado gastar. Esto les lleva a contraer deudas, que se van incrementando y que les lleva a obtener dinero de donde sea y como sea. Llegado a este punto crítico empiezan a desconectar de su vida habitual, familia, amigos, trabajo... En su fuero interno se sienten enganchados, saben que no pueden dejar de jugar - aunque no lo reconozcan ante los demás -, pero no les importa, en estos momentos lo más importante para ellos es: ¡jugar!

Para el ludópata el juego no es un vicio si no una necesidad, ha establecido una dependencia con el juego como otros individuos con el tabaco, el alcohol o las drogas. Pero como en toda adicción la víctima es el último en darse cuenta, o mejor dicho en reconocer que tiene un problema, pues él sigue pensando que lo puede controlar.

¿Cuándo es considerado un individuo jugador patológico?

  • Cuando juega más tiempo del que tenía planeado.
  • Cuando se preocupa por la forma de obtener más dinero para poder volver a jugar.
  • Cuando siente la necesidad de jugar más cantidad de dinero.
  • Cuando juega con la falsa ilusión de recuperar lo que ayer perdió.
  • Cuando tiene que pedir dinero prestado para jugar.
  • Cuando tiene remordimientos después de haber jugado.
  • Cuando no puede controlarse, no puede dejar de jugar.
  • Cuando juega por olvidar sus problemas.
  • Cuando tiene problemas para dormir a causa del juego.
  • Cuando empieza a mentir a causa o como consecuencia del juego.
  • Cuando corre el peligro de perder su trabajo o una relación afectiva por culpa del juego.

¿Cómo ayudar al ludópata?
Si sospechamos que alguien cercano a nosotros es ludópata, debemos tener claro que él/ella no lo va a reconocer y por lo tanto es normal que también nosotras tengamos serías dudas.

No obstante si tenemos la convicción de que esta persona tiene un problema con el juego tenemos, por todos los medios, la obligación de hacérselo ver y de convencerla para que acuda a un psicólogo o un centro donde le puedan ayudar a superarlo. Si es alguien que se halla dentro de nuestro entorno familiar podemos intentar controlar su dinero, ayudarle a encontrar alguna afición que le resulte atractiva, y si tiene algún problema (que posiblemente sea el causante de su adicción al juego) ayudarle a solucionarlo, acudiendo a un especialista si fuese necesario.

La rehabilitación es dura, pero posible, especialmente si esta persona cuenta con el apoyo de la familia y los amigos durante y después de la misma.