¿Es beneficioso para el organismo consumir alcohol?. Si fuera así, ¿existe alguna medida regulada o alguna dosis por encima de la cual es perjudicial y por debajo de ésta sería incluso recomendable?, la frontera que establecen algunos especialistas es el cinco por ciento de las calorías que se ingieren durante un día, que equivale a un vaso de vino o una jarra de cerveza, y dicho en gramos debería ser inferior a 30 gramos por día.
Para saber los gramos de alcohol que contiene una bebida alcohólica, hay que multiplicar el número de grados o el tanto por ciento de volumen que nos da la etiqueta de la bebida y multiplicarlo por 0,8. El resultado de esta multiplicación nos dará los gramos que hay de alcohol por cada 100 mililitros de líquido.
A pesar de esta frontera de los 5 por ciento de calorías diarias, está fuera de toda duda que hay colectivos de riesgo para los que no es recomendable ni siquiera esa pequeña cantidad como son las mujeres embarazadas, los adolescentes y los niños y aquellas personas que sufran alguna enfermedad para la cual sea contraproducente su ingestión.
Una curiosidad respecto al vino es que posee efectos antioxidantes, aunque no es propiamente el vino en sí, sino que la uva posee un compuesto que tiene esos efectos, así que no es el alcohol propiamente sino la fruta la que lo contiene. En resumidas cuentas no es necesario tomar vino para ingerir esos antioxidantes sino que sería suficiente tomar unos 50 gramos de uva al día.
No hay que olvidar que el alcohol tomado habitualmente y en cantidad, engorda, ya que aporta solamente calorías sin otro tipo de nutriente, en el argot dietético las llaman calorías vacías. Te damos unos pequeños ejemplos para que puedas comparar las calorías que te aportan algunas de las bebidas alcohólicas más habituales:
- Vino tinto (una copa): 115 calorías
- Vino blanco (una copa): 100 calorías
- Cerveza (una jarra): 140 calorías
- Whisky (una copa): 71 calorías
Aunque pueda aprobarse el hecho de tomar alcohol con moderación hay algo que debemos tener en cuenta si tenemos hijos adolescentes, hay que hablarles de las consecuencias de tomar alcohol sin moderación, ellos son los más expuestos a sus efectos, puesto que es una sustancia que encuentran fácilmente en sus salidas con amigos.
En España el alcohol es una droga que tiene cierta aprobación por parte de la gente, es mucho más normal o más "permisible" que un adolescente se embriague un fin de semana, que pueda drogarse con cualquier otro tipo de sustancia no permitida y esto es debido a que el alcohol es una droga "familiar", todos hemos convivido en casa con botellas de vino, de brandy, cerveza... es algo habitual en nuestra vida y por eso nos parece menos peligrosa.
Sin embargo no debe confundirnos esa familiaridad, es tan tóxica como pueda serlo la droga que pueden comprar los adolescentes en la salida de una discoteca. Desde las escuelas y las familias hay que educar a los niños de forma que no tengan la necesidad de beber para pasarlo bien, hay que separar el concepto de diversión con el de beber todos los fines de semana. No hay que olvidar que algunos especialistas definen a muchas personas como alcohólicos de fin de semana, éstos pueden estar toda la semana sin probar una gota de alcohol y el fin de semana beber hasta saciarse.