A la hora de comer
La alimentación se verá facilitada si indicamos a la persona que tome un sorbo de agua fría o tibia con el fin de favorecer el acto de tragar, también se indicará al paciente que cerrando la boca antes de tragar se facilitará tal acto.
Se recomendará a la persona que utilice pajitas flexibles si existe dificultad para llevar el vaso a la boca. Igualmente, se indica la importancia de que los platos sen térmicos, antideslizantes y de bordes altos, lo que resolverá en alguna medida sus problemas con el enfriamiento de la comida y con el derrame de la misma.
Los vasos y las tazas de doble asa facilitarán la prensión, haciéndola bimanual y a la vez más segura y estable; los cubiertos angulados pueden facilitar el gesto de llevar la comida a la boca, sobre todo cuando la limitación de movimiento es importante…
A la hora de la movilización
Las lesiones de espalda están entre las más comunes que se sufren en el proceso de desplazar a una persona. Para prevenirlas, intenta que te ayude alguien y asegúrate de:
- No trasladar a una persona si tienes una lesión de espalda.
- Sólo trasladarla si es absolutamente necesario.
- Tranquilizar a la persona y explicarle lo que piensas hacer.
- Explicar la tarea a cualquier ayudante y seleccionar una persona para dar instrucciones claras.
- Emplear técnicas que te permitan usar las piernas y el peso del cuerpo para aportar la fuerza necesaria para el movimiento y evitar así sobrecargar la espalda y los bazos.
- Enderezar la espalda cuando mueves a la persona y flexionar las rodillas si fuera necesario.
- Sólo utilizar accesorios y aparatos si te han mostrado exactamente la manera de usarlos.
- Ayudar a alguien a caminar
Colócate en el lado más débil de la persona. Sujétalo por la cintura con una mano, cogiéndolo preferentemente por el cinturón o la cintura del pantalón, y sostén la mano que tienes más cerca. Esta posición te permitirá darle apoyo si pierde el equilibrio.
- Ayudar a alguien a levantarse de una silla
Si tu familiar tiene problemas para levantarse de una silla, es aconsejable adquirir una silla con asiento alto y reposabrazos firmes. El método detallado a continuación también puede llevarse a cabo usando un cabestrillo.
- Ayuda a la persona a desplazarse hasta el borde del asiento. Sitúate con las piernas a ambos lados de las suyas y mantén recta la espalda.
- Cógelo por el cinturón o la cintura de los pantalones. Pídele que te rodee la cintura con las manos y apoye la cabeza sobre tu hombro.
- Indica un movimiento de balanceo y levanta a tu familiar junto contigo a la cuenta de tres.
- Asegúrate de que las piernas le aguantan con firmeza y de que los dos estáis en una postura de equilibrio antes de soltarlo.