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El verdadero placer de un masaje en la cabeza

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Pocas experiencias hay tan agradables como la de sentir unas manos masajeando nuestra cabeza, podemos dejarnos ir hasta tal punto de quedarnos adormilados recibiendo el masaje. No es difícil aprender a dar un masaje de este tipo, sólo hay que intentar que nuestra pareja disfrute con ello y hacerlo a menudo para ir perfeccionando las técnicas. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
- Mientras nuestra pareja se tumba de espaldas en la cama, con la cara hacia arriba, nos colocaremos detrás de él de forma que su cabeza quede entre nuestras rodillas. Ponemos nuestras manos abiertas en la parte baja de la cabeza, casi tocando el cuello, de manera que los dos pulgares quedan apoyados en el cuello por la parte de delante.
- El masaje consiste en girar con mucho cuidado la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro. Con la mano izquierda giraremos la cabeza y la dejaremos apoyada sobre nuestra mano derecha, la dejamos unos segundos y hacemos lo mismo hacia el otro lado.
- Ahora cambiamos la posición de nuestras manos, las situamos a los dos lados de la cabeza, justo al lado de las orejas, de forma que los pulgares queden encima de éstas. Como si sujetáramos la cabeza, la hacemos girar hacia un lado de manera que quede sobre nuestra mano y luego la giramos hacia el otro lado. Los movimientos deben ser muy lentos.
- Vamos ahora a masajear la piel de la cabeza, para ello situamos una mano sobre la cabeza y con los dedos bien separados vamos presionando la piel, sin excesiva fuerza, pero sólo con las yemas de los dedos, ejercemos esa presión durante unos segundos. Iremos masajeando la zona con la misma posición de la mano y con movimientos circulares. La sensación que debe sentir nuestra pareja es que la piel se mueve con el masaje. Cambiaremos de mano para continuar con la parte contraria.
- Haremos un inciso sobre la frente, que también resulta de lo más relajante. Nos ponemos en las manos un poco de aceite y colocamos los pulgares juntos, en el tabique nasal, hacemos una leve presión con ellos y vamos subiéndolos en esta posición por la frente hasta la base del cabello, ahí haremos un movimiento de rotación durante unos segundos.
- Desde la base del cabello, con los pulgares juntos avanzamos hacia la mitad de la cabeza, presionando un poquito con los pulgares, de la misma forma que antes lo hacíamos por la frente. Una vez allí, efectuamos de nuevo el movimiento de rotación con los dedos. Repetimos el ejercicio volviendo a la posición inicial arrastrando los dedos de nuevo hacia la frente, podemos repetirlo durante dos o tres veces.
- Para finalizar, al llegar al punto medio de la cabeza bajaremos nuestras manos hacia ambos lados y la sujetaremos durante unos segundos.
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