Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Lunares, nevos y pecas

Los lunares son en su mayoría benignos, pero hay que tener que vigilarlos pues en algunas ocasiones podrían llegar a ocasionar cáncer de piel. Descubre la diferencia que existe entre los nevos y los lunares con los otros tipos de manchas que tenemos en nuestra piel, como son las tan conocidas pecas.

MARÍA LUISA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Es importante observar si se producen cambios en los lunares:

Imagen
Asimetría
Imagen
Borde irregular
Imagen
Colores variados
Imagen
Tamaño mayor a 6 mm
Los lunares son acumulaciones de melanocitos en la capa principal de la piel. Son formaciones negras o pardas, planas o algunas veces ligeramente elevadas. Un 25% de los lunares pueden llegar a ser cancerosos, pero eso no ha de llegar a preocuparnos en exceso, pues raramente ocurre.

Los lunares y los nevos
Los lunares se pueden clasificar como la forma más simple de los nevos. Los nevos se deben al acúmulo y proliferación de melanocitos en las distintas capas de la piel, que llevan a formaciones dérmicas muy distintas. La forma y aspecto de los nevos son muy variados, planas, abultadas y hasta verrugosas. El tamaño puede variar desde unos milímetros hasta algún centímetro de diámetro.

Aunque por lo general, los lunares y nevos no originan ningún tipo de molestias, exceptuando la estética según su tamaño y el lugar en que se encuentren. Los nevos son tumores benignos, que pueden degenerar en malignos en determinadas circunstancias, los nevos suelen ser más frecuentes en personas de mayor edad. Cuando causan picor, o sufren variaciones de color y tamaño, deben ser estudiadas médicamente, ya que en algunos casos son el punto de partida para descubrir que existe una formación maligna llamada melanoma.

Las pecas
No debemos olvidar la diferencia que existe entre los lunares y nevos con las conocidas pecas. Las pecas son pequeñas manchas pigmentarias, de coloración grisácea, marrón y a veces hasta ligeramente rosadas, que se acentúan cuando se expone la piel a la acción solar. Las pecas pueden tener una tendencia hereditaria, son más habituales en las personas pelirrojas, en las de pelo rubio y tez blanca, generalmente aparecen en la adolescencia y se atenúan en los adultos, desapareciendo a veces totalmente.

Hay que observar si se producen cambios en los lunares
Se debe tener en cuenta que cuando un lunar cambia de color, sangra o se ulcera y o se vuelve doloroso, se debe acudir al médico inmediatamente, para que él pueda dar un diagnóstico estudiando los tejidos que componen el lunar. Sin duda, los que requieren una mayor vigilancia son los que se poseen desde el nacimiento, y los que aparecen en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Los lunares en el momento que se extirpan no vuelven a reproducirse, pero cabe la posibilidad de que aparezcan en otras zonas.

Es importante que vigiles tus lunares y que no olvides visitar al médico si observas alguna de estas cosas:

  • Cuando una mitad del lunar es distinta a la otra mitad.
  • Cuando sus bordes son irregulares.
  • Cuando cambia de color, o aparecen más en el mismo lunar.
  • Cuando el diámetro excede de 0,6 cm.
  • Sin olvidar si sangran, se inflaman o se produce un picor.

Ampliar

  • Algo más que un rayo de sol