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Dejar de fumar sin engordar

Se calcula que casi el 60% de los exfumadores aumenta de peso, hecho que se asocia al abandono de la nicotina. Aunque no todos los exfumadores tienden a engordar...

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
FumadorSe calcula que casi el 60% de los exfumadores aumenta de peso, hecho que se asocia al abandono de la nicotina. Aunque no todos los exfumadores tienden a engordar, no al menos de forma significativa. Los grandes fumadores (aquellos que fuman más de media cajetilla diaria) tienen más probabilidades de engordar, así como aquellos que ya tienen de por sí algún problema relacionado con el aumento de peso, o aquellos otros que tienden a comer menos de lo necesario debido a causas estéticas, sustituyendo en la mayoría de sus veces parte de su comida por un cigarro.

Aunque no se sabe a ciencia cierta que es lo que provoca un aumento de peso al dejar de fumar, sabemos que influyen diversos factores, como nuestra actividad hormonal, factores sensoriales y digestivos, y alteraciones en nuestro sistema nervioso autónomo.

En la mayoría de fumadores, la nicotina consumida hace que la velocidad de su metabolismo sea más rápida, por tanto al dejar de fumar ésta se vuelve más lenta, lo que significa que los alimentos consumidos no se convierten en energía tan rápidamente como antes, hecho que se puede compensar aumentando nuestra actividad física, y si se suda... tanto mejor!!, es la formula ideal para expulsar la nicotina, y otras toxinas, de nuestro cuerpo.

Otra razón por la que se engorda es que muchos fumadores al dejar de fumar tienden a comer más, es algo parecido a la alimentación compulsiva. El dejar de fumar supone para algunas personas cierto grado de angustia o estrés, lo que provoca la visita a la nevera para aliviar esa ansiedad. Se sustituye el "mono" por chocolates, bollos, etc. ... Cualquier método para combatir la ansiedad, como la meditación, la respiración profunda u otros ejercicios, serán favorables para evitar el impulso tanto de fumar como de comer.

A los fumadores empedernidos queremos decirles que es mejor que reduzcan primero la cantidad de cigarrillos diarios, hasta llegar a un máximo de 10 diarios, cortar por lo sano les resultará mucho más difícil pues su adicción a la nicotina es mucho mayor, además de esta manera aprenden a reprimir el impulso de fumar, es decir se preparan física y psicológicamente para dejar de fumar definitivamente.

Después de esta primera etapa, analice que cigarrillos le cuestan más de dejar, como el que toma acompañando al café, o el de después de un buen postre tras la comida o la cena, o los que consume al tomar unas copas con sus amigos... Éstos suelen ser los más conflictivos, por eso antes de dejar de fumar, será imprescindible acabar con la relación tabaco-café, o asociar el consumo de un cigarrillo con el final de la comida o la cena.

A la vez que reduce su número de cigarrillos, debe iniciar su plan de entrenamiento físico. Para empezar caminar 10 minutos de manera regular será suficiente, poco a poco irá incrementando el tiempo hasta llegar a 30 minutos, entonces habrá llegado la hora de dejar de fumar definitivamente pues esos 30 minutos de ejercicio diario serán suficientes para contrarrestar el descenso de la velocidad de nuestro metabolismo anteriormente comentado.

Caminar fortalece los músculos, reduce el estrés, y resulta una poderosa arma para no incrementar nuestro peso al dejar de fumar. Además, la mejora de tu forma física será una razón más para no caer de nuevo en la tentación de fumar.

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