Los seguidores de esta terapia creen que por nuestro organismo fluye una fuerza vital a través de los vasos sanguíneos, y también en la existencia de una serie de vías energéticas o meridianos que conectan con los diversos órganos de nuestro cuerpo. A lo largo de estos meridianos se han descrito hasta 500 puntos de acupuntura, aunque no suelen utilizarse más de 100, aquellos que se encuentran más cerca de la superficie corporal.
La acupuntura pues, se basa en introducir unas finas agujas de oro, plata o acero inoxidable de grosor y longitud variable en estos puntos específicos de nuestro cuerpo con el fin de favorecer nuestra salud y bienestar personal. También es utilizada para el tratamiento de ciertas dolencias y adicciones, aunque en la actualidad la moderna acupuntura afirma utilizar dichos puntos actuando sobre el sistema nervioso, el inmunitario y el endocrino. La acupuntura moderna también se sirve de los llamados puntos gatillo, que son algo así como puntos duros y dolorosos que se forman en los músculos, y que pueden desactivarse al clavar una aguja, de hecho se considera que todos los puntos gatillo están cerca de algún acupunto.
Existen diversas técnicas de acupuntura, según se siga la corriente tradicional o la moderna. En la tradicional se aconseja mantener clavadas las agujas un mínimo de 20 minutos, mientras que en la moderna los especialistas que la practican aseguran que los efectos de la acupuntura se producen durante los primeros segundos. Ambos sistemas estimulan manualmente las agujas (una vez clavadas), ya sea con movimientos ascendentes, descendentes, circulares o dando pequeños golpecitos.
Dentro de la acupuntura podemos encontrar diversas variantes, como la electropuntura, que como su nombre indica utiliza aparatos eléctricos, la acupuntura con láser o la conocida como microsistema de acupuntura, que es la creencia de que en una zona determinada del cuerpo, como pueda ser la oreja, esta representado todo el cuerpo. Según la acupuntura tradicional en cada una de nuestras orejas se reproduce todo nuestro organismo y podemos hallar en cada una de ellas más de 100 acupuntos. Al clavar una aguja en estos puntos es fácil sentir un hormigueo tanto en el punto de la oreja como en la zona que éste representa.
El uso de la acupuntura para calmar o aliviar dolores está completamente demostrado, así como para tratar ciertos trastornos como el insomnio o las migrañas. Cualquier persona puede ser tratada con acupuntura, sea cual sea su edad o su dolencia. Normalmente tendrán que pasar varias horas después de la sesión para notar su efecto, que será relativamente poco duradero después de la primera sesión, alargándose en el tiempo después de la segunda y más aún después de la tercera. En su primera visita el médico debería darle una cifra aproximada de las sesiones que va a necesitar, que dependerán mucho de la dolencia a tratar y del estado de la misma, pero si después de cuatro o cinco sesiones usted no encuentra ningún tipo de mejoría será mejor que suspenda el tratamiento, quizás sea usted de esas personas que no responde a la acupuntura.
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Acupuntura sin agujas