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Alerta con el medio ambiente

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Por fin somos conscientes de que el hombre altera negativamente el curso de la naturaleza contaminando los mares, el aire e incluso los alimentos que tomamos. Si al final reconocemos que el hombre es un mal endémico para la Tierra, sabremos retroceder a tiempo ante tanto desastre ecológico. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Últimamente han aumentado considerablemente fenómenos como huracanes, incendios o trombas de agua que asolan miles y miles de hectáreas de campos o bosques, aunque todavía todo esto es causa de un estudio profundo por los climatólogos de todos los países, se cree que es debido al cambio climático que está sufriendo la Tierra desde la Revolución Industrial.
Esta fecha es un paréntesis en la evolución del planeta, a partir de este momento con el aumento de la industria y el vertido a la atmósfera de gases contaminantes se ha producido un aumento de la temperatura de la tierra. Este calor junto con todos los gases que lanzamos al aire forman una capa densa que deja pasar la luz del Sol pero no deja salir el calor. Y además de este considerable aumento de temperatura hay otros factores que nos dan la voz de alarma, como por ejemplo:
- Los glaciares están perdiendo constantemente parte de su superficie, es algo lento pero imparable.
- Ha subido el nivel del mar unos veinte centímetros según los científicos en los últimos cien años.
- Un aumento espectacular de la sequía en algunas zonas del planeta con la consiguiente tendencia a la desertización de cada vez más terrenos.
Desde nuestra casa podemos ayudar
Hemos de parar esto en la medida de nuestras posibilidades que aunque creamos pequeñas, son importantísimas a nuestro nivel y que si lo hacemos un gran número de personas, incide positivamente en la conservación del planeta. A continuación te proponemos algunos consejos que puedes llevar a la práctica con las cosas de cada día.
- Reducir en la medida de lo posible el gasto de energía en nuestro hogar, por ejemplo en invierno aislando puertas y ventanas, así evitaremos que el calor se vaya por ellos.
- Utilizar lo menos posible el automóvil a favor de los transportes públicos o incluso si es posible la bicicleta para trasladarnos a nuestro puesto de trabajo.
- Intentar no usar productos desechables volviendo a lo de siempre, por ejemplo utilizar una maquinilla de afeitar que solo se le cambia la hoja y no las de plástico de usar y tirar. No comprar alimentos ya envasados en bandejas de plástico; para conservarlos en el frigorífico guardarlos en recipientes de cristal.
- Intentar en la medida de lo posible consumir alimentos ecológicos o no producidos con un abuso de productos químicos como abonos o plaguicidas.
- Cuando adquiramos muebles para nuestra casa es interesante saber de dónde ha salido esa madera, ya que en muchas ocasiones se importa de las selvas amazónicas.
Son pequeñas cosas que solo necesitan un poco de voluntad, ni siquiera hacen que gastemos más dinero en las cosas habituales de cada día, sólo se trata de intentar cambiar un poco nuestros hábitos a favor del medio ambiente.
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